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Los Olímpicos y la pandemia

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Se inauguran este viernes, pero es lamentable que los Juegos Olímpico de Tokio 2021, hayan sido ya tocados por la irrefrenable pandemia del SARS-CoV-2.

Una atleta estadounidense y otro miembro del equipo de ese país, dieron positivo en sus prueba y ya se encuentran aislados, en un hotel para cuarentena.

La gimnasta estadounidense fue diagnosticada con Covid-19 en el campo de entrenamiento de los norteamericanos, y otro miembro del equipo también ha sido aislado, anunció un responsable de la ciudad de Inzai, al este de Tokio.

La identidad de la deportista, que forma parte de la selección estadounidense junto a la estrella Simone Biles, no ha sido desvelada, pero el responsable precisó que se trataba de una adolescente.

Es sin duda la variante delta que le está pegando a los jóvenes y que en México ha elevado los contagios en cerca de 40 por ciento, con cifras, en los últimos 4 días, que rebasan los 12 mil casos.

El anuncio en Tokio llegó después que la villa olímpica  –donde miles de deportistas y técnicos viven en una burbuja- – haya sufrido este fin de semana sus primeros casos.

La deportista ha sido aislada y es asintomática”, explicó Kimiya Kosaku, el responsable de Inzai.

“Llegó a Japón el 15 de julio. Otro miembro del equipo ha sido identificado como contacto estrecho. La agencia Kyodo News anunció que el resto del equipo ya se ha instalado en la villa olímpica de Tokio, en la tarde de este lunes.

Los Juegos Olímpicos, pospuestos un año por la pandemia, comenzarán oficialmente el viernes bajo estrictas condiciones sanitarias y sin público. Finalizarán el 8 de agosto.

El panorama es de preocupación. Japón, en la semana pasada, se declaró en emergencia por el incremento en la curva pandémica y determinó, finalmente, llevar a cabo todos los eventos sin público. Los atletas, a sus pruebas en albercas, gimnasios y estadios, deberán presentarse con cubrebocas.

Unos Juegos que ya empezaron hacer historia, al darse a conocer que, por primera vez, las medallas de premiación serán ecológicas. Han sido elaboradas, efectivamente, con los metales de miles de celulares desechados. Los deportistas premiados deberán colocarse las respectivas medallas ellos mismos. Los contactos, se reducen al mínimo, pero es incuestionable que el letal virus andará merodeando en los sitios en los que, por necesidad porque así lo reclaman las variedades de los deportes, se tengan que congregar competidores, árbitros, entrenadores, personal médico, etc.

El mundo va a contemplar unos Juegos Olímpicos sin la algarabía de las emociones en las tribunas. Van a tornarse en un sinfín de competencias frías, sin los gritos del respetable.   

Llevamos más de un año viviendo esta pesadilla y se anuncia, en México, que nada detendrá el regreso a clases este 31 de agosto, mientras maestras, madres y padres de familia, y colegios se preguntan ¿cómo? 

Se estima que para agosto la tercera ola esté en pleno pico, y hoy ya volvemos a ver actividades que se cancelan o posponen porque alguien del grupo ha resultado positivo: talleres, cursos de verano y demás actividades planeadas para ser presenciales. Se escuchan esas voces preocupadas por el rezago educativo de una generación que de saque ya estaba mal parada. Vemos los estragos emocionales del encierro en nuestros niños: enojo en los más pequeños, ansiedad y depresión en los adolescentes. Y todo esto no es ni siquiera un asomo de lo que la Covid-19 ha sido para los más vulnerables.

La UNICEF estimaba que con la pandemia el porcentaje de niños sin acceso a la educación y/o servicios de salud aumentaría de 47% a 56%, tomando en cuenta el número de familias que caerían en situación de pobreza. En México, según el CONEVAL, en 2018 el 48.8% de la población estaban debajo de la Línea de Pobreza por Ingresos, tras la pandemia es el 57.7% de la población.

Las afectaciones en la salud de los niños van mucho más allá de los generados por la presencia del SARS-CoV-2, sino todas las atenciones médicas y vacunas que dejaron de recibir gracias a la pandemia. México fue el quinto lugar en el mundo que más redujo la vacunación infantil.

Los niños debieron ser los primeros en ser vacunados. Pero los científicos se olvidaron de ellos y crearon vacunas para los adultos. Todavía, en este momento, no existen dosis para la población infantil. Eso duele. No miramos para nada hacia el futuro. La esencia, en el combate al coronavirus mortal ha sido el presente más infame que la historia registra.

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