Salinas Pliego desafía al Presidente

revista4Q / 06 de 05 2020 / Por Juan Chávez

La secretaría de Salud y el Consejo General de Salubridad movieron el "día pico" para el viernes 8 de mayo. Andan bien entrados, con López-Gatell a la cabeza, en las adivinanzas en plena crisis sanitaria por la pandemia.


Con el anuncio de "última hora", ya no será este miércoles 6 de mayo el "día del coronavirus". Será hasta el viernes... si es que el sabio epidemiólogo y vocero de la pandemia y del Presidente, no cambia de opinión y, sobre todo, si no se deja venir como avalancha el infeccioso virus.


Un desafío al Presidente es resultado, no de aplicar la ley, sino de emplear una simple recomendación para que sean asumidas las encomiendas del Consejo General de Salubridad en el combate al letal coronavirus.


Así se las gasta Ricardo Salinas Pliego, dueño de la cadena de tiendas Elektra, de TV Azteca y otras empresas; igual han hecho como Coppel, Autofin e Hyplasa que no han cerrado sus puertas.


La lista negra de los empresarios atrabiliarios que no obedecieron las disposiciones para detener los contagios del COVID-19, suman 6%, y constituyen una afrenta a los mexicanos que aún están en confinamiento para detener la marcha contaminante del feroz y letal coronavirus.


Quedarse en casa ha constituido, según López-Gatell, la disminución entre 60 y 75% en la cadena de contagios que rebasaba, este martes 5 de mayo, los 25 mil infectados y acarreado la muerte de más de 2 mil 500 contaminados.


Pero López Obrador, que debe estar en deuda con el dueño de Elektra, se quedó en simple "recomendación" a Salinas Pliego que, desde los inicios de la pandemia, llamó a sus trabajadores a no recluirse en casa y entrarle a la chamba con el riesgo de contraer la ponzoña.


"Muchos enfermaremos y otros morirán, pero no hay que bajar las cortinas", exhortó a sus empleados de sus empresas, desde mediados de marzo.


Elektra y su cadena de banco fueron favorecidos por López Obrador con el manejo exclusivista de las tarjetas de bienestar a más de tres millones de mexicanos de más de 68 años.


Con el coronavirus encima, son miles los ancianos que no han podido hacer efectiva su "pensión alimentaria"... no obstante el anuncio de L(i)opez de adelantarles un bimestre. Como que al señor propietario de Elektra no le interesa que los longevos mexicanos no tengan liquidez para adquirir lo necesario y no morir de hambre o que... por no comer, su inmunidad esté a la caza del temible virus.