El 'oro negro', el coronavirus y la jugada de Trump

revista4Q / 13 de 04 2020 / Por Juan Chavez

México, definitivamente,  se quedó soñando en el “oro negro” como sustento de su economía y despertó con un recorte de 100 mil barriles al día en sus exportaciones.


La sacudida se la dio la OPEP en la reunión extraordinaria convocada por Arabia Saudita para llegar al acuerdo supremo de un recorte de 10 millones de barriles  diarios por parte de los productores  en el mundo y lograr la estabilización de los precios.


El país, para sacudirse la sombra que le pesó como “economía petrolera” optó, en la cuarta transformación del presidente Obrador, por darle cuerda a la gravedad impositiva que le zurró a la producción de Petróleos Mexicanos y no a las ganancias, si es que las llega a tener.


Por ese camino, disfrazó su dependencia económica de la paraestatal, mientras ésta se hunde más en el mar de sus deudas.


Pemex, la empresa más endrogada de todas las petroleras del orbe, está sujeto a un régimen tributario sobre su producción y no sobre los ingresos que obtiene, como  todas las  industrias extractivas del planeta se manejan, por lo que con un volumen de extracción de un millón 684 mil barriles diarios e impuestos totales de 359 mil 799 millones de pesos, la empresa destina a Hacienda poco más de 30 dólares por barril de crudo.


Su costo de extracción  que el señor de las estampitas presume llega a unos 10 dólares, se eleva, con la tasa impositiva, a 44.2 dólares.


Con un coste de ese pelo ¿es posible competir en el mercado?


México fue país petrolero y llegó a ser considerado, por las enormes reservas con que contaba antes  de exprimir el manto  de Cantarel en  aguas someras de Campeche, como la cuarta potencia mundial cargada de “oro negro”.


México hoy ya no es la potencia petrolera que un día fue. En buena medida por los saqueos y abusos de gobiernos anteriores, particularmente los dos últimos. Pero el presidente cree que aún vivimos en 1938 y que el país será salvado por el petróleo.


En tal posición, Pemex, desde el año anterior, está sobre explotando pozos y cuenta con 15 más nuevos para llegar a una extracción de 260 mil barriles diarios más que arrancaron su producción en 2019.


El gobierno de L(i)opez está empeñado en incrementar la producción petrolera, sin detenerse a analizar el recorte de 100 mil barriles impuesto por la OPEP.


La mezcla mexicana de exportación, en promedio, en lo que va del año, se ha cotizado en 45.8 dólares, aunque en algunos días ha rayado apenas los 10 dólares.


La crisis petrolera va ya de la mano de la crisis pandémica y los recursos con que López Obrador cuenta, no le alcanzarán para superarlas, aunque haya festinado el acuerdo que la secretaria de Economía, Rocío Nahle “consiguió” y que, para los expertos, se trata de una victoria pírrica. 


La funcionaria se aferró a la idea de  que mayor producción son mayores ingresos e hizo abstracción total de que China, la mayor consumidora del crudo, ha dejado de serlo por la paralización de su economía ocasionada por la pandemia.


La jugada de Trump


Trump jugó a ser salvador de México en plena Semana Santa. Y cuando la señora titular de Economía ajustó el recorte de 400 mil barriles a solo 100 mil, el presidente de Estados Unidos se lanzó al ruedo y ofreció a los miembros de la organización petrolera y productores invitados, los 300 mil barriles que México no permitió se le recortaran.


López Obrador, por arte de magia del güero y millonario neoyorquino, fue convertido en el Santa Anna de este siglo 21, al permitir que Estados Unidos completara, con esos 300 mil barriles al día, la cuota de 400 mil impuesta a México, “que nos compensarán de alguna forma”, fijó el presidente Donald Trump.


¡La venta de México por petróleo! 


Arabia Saudita, promotora de la reunión luego de la disputa que enfrentó con Rusia en la semana pasada por afianzar los precios, hizo valer su estrategia de sobreproducción como presión,  que Rusia no aguantó.


Y es que el país del Medio Oriente, con sus niveles de reserva y la capacidad de producción que tiene, la hacen el principal productor mundial, aparte de que también tiene los costos más bajos para producir un barril.


En los años 70 tuve oportunidad de estar en Arabia Saudita, cuando el coste por barril extraído era de 50 centavos de dólar. Actualmente anda en los 9.90 dólares y es que el petróleo lo tiene casi a flor de tierra en la mayor parte de su territorio.


En el fondo, sin embargo, se alza la arista más importante y peligrosa, de la que el Fondo Monetario Internacional advirtió el mes pasado: “La mayoría de los países de Medio Oriente –-incluyendo a Arabia Saudita, Omán y Bahrein—se quedarán  sin dinero en efectivo dentro de cinco años sí los precios del petróleo no se elevan por encima de alrededor de 50 dólares por barril”.


El país saudí ha actuado, entonces, de acuerdo a los cánones dictados por un organismo internacional que sabe lo que dicta. México, con la obstinación del señor de los “otros datos”, no escucha consejo de esas entidades mundiales.


Seguimos, para que se entienda, montados en un solo riel porque el otro, como cosa suya, lo tiene confiscado el señor que no guarda el  confinamiento… recomendado por el sabio de sus “científicos”: el subsecretario López-Gatell en previsión de los ataques del COVID-19.