El paro ya nada ni nadie lo para

revista4Q / 27 de 02 2020 / Por Juan Chávez

Lanzan las mujeres su respuesta al presidente López Obrador que ha calificado "#Un Día Sin Nosotras", como movimiento de derecha e impulsado por los enemigos de la 4T.

Ellas le dicen que son ciudadanas y que ni de derecha ni de izquierda son, y que no "somos adversarias, si no simple ciudadanas".


No protestan porque el mandatario las califique de "conservadoras". Protestan porque nadie se ocupa de frenar la violencia de género y los feminicidios de que son víctimas.


El Presidente y sus funcionarios se mantienen totalmente al margen de lo que para ellas entraña la inseguridad en las calles, que viven todos los días. No hay tampoco respuestas a sus legítimas demandas por parte de los gobiernos de los estados y de los municipios. Tampoco las legislaturas federales y estatales han movido un clavo en su favor.


De esa suerte, "El 9 Ninguna se Mueve", pegará en el corazón de la Presidencia, de su gabinete y también en el de las autoridades locales. Pero además, golpeará al sector privado, a los partidos políticos y a los sindicatos, donde abundan las presiones contra el género femenino.


El Presidente, de otro lado, no tiene razón cuando las ubica como manipuladas por "la derecha y los conservadores".


No se trata de la geometría política, en la que el Presidente está empeñado, sobre todo cuando los acontecimientos nacionales no son de su parecer.


Ya se han declarado participantes de "#Un Día Sin Nosotras", instituciones del gobierno de López Obrador, de los otros dos poderes de la unión, de gobiernos de los estados, partidos políticos, universidades, iniciativa privada, sector financiero, medios de comunicación, clubes deportivos, en fin de grupos y asociaciones.


El país entero va a estar presente ese 9 de marzo. Las calles estarán desiertas. Los hombres estarán en sus trabajos. Ellas, en sus casas, demostrando su fuerza con su total ausencia en los trabajos, en las escuelas, en las universidades, etc.


Las activistas ya han demandado a quienes tienen mujeres en sus hogares, que no las hagan trabajar ese día. Y las mujeres que son amas de casa y que mantienen limpio el hogar, hacen la comida y cuidan a los hijos, deben parar ese día las pesadas labores para que la pareja sienta realmente la fuerza del género femenino y apoye sus pretensiones de que las violencias en su contra sean frenadas y mandar al quinto infierno habladurías y discursos con los que se pretende arreglar su problema.


Este 9 de marzo "lloverá en Sayula", como apunta el refrán, pero también se inscribirá en la historia como la decisión más augusta y certera adoptada por las mujeres.