Se descarrila tren laboral

revista4Q / 22 de 01 2020 / Por Juan Chávez

Este 2020 habrá otro crecimiento tan pírrico como el de 2019, de tal suerte que el desempleo irá a la alza y tendremos cerca de 172 mil personas más que sumarán a las filas de “no tengo trabajo”.

La expectativa ha sido lanzada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que ha estimado que el panorama en el mundo laboral no será alentador en los próximos años y menos en México, donde el fenómeno se agudizará en razón del estancamiento económico del año pasado, que registro 0.0 de crecimiento en el Producto Interno Bruto (PIB).

En el Foro Económico Mundial de Davos, la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, al abrir la participación de México en el evento que congrega a líderes políticos, sindicales y sociales, presumió el incremento de 20% al salario mínimo que impulsó la 4T de López Obrador, pero no apuntó que aun así, ese pago al trabajador mexicano es de los más bajos en América Latina.

De acuerdo con las Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2020, presentadas este lunes por la OIT, la tasa de desocupación pasará de 3.4% de la Población Económicamente Activa (PEA) en el 2019 a 3.7% en el 2020 y a 4.1% en el 2021.

O sea: con todo y las transformaciones emprendidas por el gobierno federal, la economía seguirá sin apuntar dinamismo alguno, lo que retrasará al país en la creación del empleo público y privado.

Lo peor es que no se ven luces para superar ese estancamiento de la actividad económica, no obstante que ya quedó despejada la incertidumbre sobre el futuro de las reglas del comercio de América del Norte, luego de que Estados Unidos ratificara el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Al presidente López Obrador, ya lo ha señalado reiteradamente, no le interesa mayormente el crecimiento económico del país, a pesar de que el resultado está ahí, muy al margen de la macroeconomía, con todo y ser su puntal: el desempleo creciente.

El tabasqueño pretende arreglar todo con sus programas sociales, que constituyen un regalo de los dineros del pueblo y un aceleramiento de la descomposición social, con mayores desigualdades y mayor número de pobres.

No habrá forma de incorporar a la fuerza de trabajo a las nuevas generaciones, si el empleo formal sigue desapareciendo.

Por otra parte, la OIT puso su lupa en otro fenómeno que la 4T no toma en cuenta: la precariedad laboral, algo que tendrá repercusiones graves y alarmantes para la cohesión social, por mucho que la secretaria de Economía se haya también jactado de que “no hay descontento social”.

Las marchas, sin embargo, están advirtiendo lo contrario.