2019 manó sangre como nunca

revista4Q / 19 de 01 2020 / Por Juan Chávez

El propio presidente López Obrador, en su conferencia matutina, presentó la tabla de los homicidios dolosos que se cometieron en 2019. Las cifras presidenciales mostraron plenamente que el año pasado ha sido el más violento y sangriento de la historia en México.

Chorreó sangre bestialmente en el país: 95 homicidios diarios, señaló el mandatario en Palacio Nacional. La tabla mostro que julio, agosto y septiembre, fueron los meses los más violentos del gran total de más de 30 mil registrados en el año.

Argumentó López Obrador, ante el acoso de la prensa, que los sexenios anteriores dejaron crecer la inseguridad; “se dejó crecer mucho el problema de la inseguridad, de la violencia, no se atendieron las causas, se abandonó la actividad productiva, se dejaron de crear empleos, los salarios en México son los más bajos del mundo, la corrupción en México era de las más elevadas en el mundo, se abandonó a los jóvenes, se impuso la protección, la impunidad, no había autoridad, no había una línea que dividiera, una frontera que dividiera la autoridad de la delincuencia”.

El activista López Obrador enumeró lo que su gobierno sí está haciendo, pero a pesar de eso la violencia no ha sido frenada y la Guardia Nacional sigue sin mostrar la eficacia contra el crimen organizado, para la que, exprofeso, creó el Presidente.

En una situación así, tendremos que continuar escuchando la narrativa del hombre en el poder dirigida siempre al pasado como “único culpable” junto con los gobernantes priistas y panistas.

Aun así, en su verborrea mañanera, se aventó el tiro de anunciar que para el 1 de diciembre estará consolidado el Instituto de la Salud para el Bienestar (Insabi), pasándose por el arco del triunfo las declaraciones de sus colaboradores en tal renglón.
No consideró siquiera que para cumplir con los objetivos del Insabi se requieren 792,620 millones de pesos y que apenas se cuente con 112,538.3 presupuestados para este 2020. Por falta de financiamiento, el Instituto recién creado ha nacido “bien cojo”