Trump arrastra al mundo a la III Guerra

revista4Q / 07 de 01 2020 / Por Juan Chávez

En 2011, Donald Trump veía “patético atacar a Irán por cálculo político”. Consideró a Barack Obama, presidente de Estados Unidos en aquello tiempos, como inútil para negociar y que por tal razón “iniciaría una guerra contra Irán”,


El güero millonario hoy, dueño del poderío militar de Estados Unidos, asesinó a dos dirigentes iraníes y prendió la mecha de la bomba contra Irán,


En el Medio Oriente, la retórica bélica entre Washington y Teherán ha despertado la tempestad de incertidumbres y de temores.


Europa se dirige a Irán y clama por su prudencia, pero no demanda lo mismo del presidente estadounidense.


Alemania alerta sobre el peligro de una escalada en Irak, donde Estados Unidos ha pedido a su personal civil abandonar ese país.


Y en el Congreso de la nación norteamericana surge una propuesta para poner candado a las facultades militares del presidente Trump. La iniciativa es de la lideresa de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.


En esencia, la lideresa pretende que el presidente Trump consulte al Congreso antes de actuar militarmente.


O sea: ya no quieren que actúe con sus drones provocando a Irán y menos que le vaya a atacar con el poderío de guerra que posee.


El problema central, sin embargo, es otro: que los terroristas del Estado Islámico y Al Qaeda causen daños al mundo entero en represalia.


El asesinado Qasem Soleimani, jefe máximo de la Guardia Revolucionaria Islámica, mantenía a raya a los grupos terroristas.


También fue poderoso adversario de los apetitos imperiales de la tiranía saudita y de la política de los extremistas israelíes que quisieran apropiarse de Irán como éste pretendía borrar del mapa al Estado judío.


Soleimani, como mando de las fuerzas de élite de su país, fue comandante decisivo en la contención de los terroristas que atacaron las Torres Gemelas en Nueva York, el Pentágono en Washington y que aterrorizaron Madrid, Londres, París y otras ciudades europeas.


Gracias a él, ciudades como Aleppo, Homs, Hama y Mosul están libres de extremistas.


O sea: Trump, en sus afanes reeleccionistas, eliminó una pieza clave en esa porción del Medio Oriente que mantenía atado al terrorismo y a grupos extremistas.


Por lo pronto, y como respuesta inmediata al sanguinario ataque de Trump, Irán abandonó el acuerdo de no proseguir en su tarea de hacerse de la bomba nuclear y ya reanudó su construcción.


Un golpe lleno de fatalidad para el mundo, del millonario neoyorkino.