La biblia al revés

Navidad, fiesta pagana

revista4Q / 10 de 12 2019 / Por Juan Chávez

Ni el Antiguo Testamento ni el Nuevo, hacen referencia a la Navidad o Natividad de Jesús. La Biblia y sus cuatro evangelios canónicos no tocan para nada su cumpleaños... a pesar de que el Nuevo Testamento empezó a ser escrito entre 30 y 60 años posteriores al sacrificio del nazareno. 

Bien a bien, no se sabe cuándo nació el Cristo que supuestamente redimió a la humanidad con su sacrificio en la cruz. 
No pudo haber nacido en invierno. Muchos, yo entre ellos, lo ubicamos en los principios del otoño, aunque otros se inclinan a señalar que nació un día de marzo.

Jesús no emergió de las tradiciones davínicas que Dios impuso cuando decidió convertir a David en el primer rey de Israel. “Tú y tus descendientes gobernaran muchas naciones”, dictó el Todopoderoso cuando le otorgó el poder de gobernar al pueblo peregrino.

Ser davínico implicaba haber sido concebido en los primeros días de diciembre y nacer en agosto y a lo mejor al Espíritu Santo, cuando tomó a María, la Virgen, se le cuatropearon los tiempos y no reparó en la fecha de concepción que luego Moisés convirtió en ley.

Lo que es una verdad de Perogrullo es que no nació a las 12 de la Nochebuena, justamente en los instantes en que, para más de medio mundo, comienza la Navidad. 
Tal fecha, que los primitivos cristianos no conmemoraban, es una festividad pagana.

Influenciado por el judaísmo, religión a la que el Cristo perteneció, a los apóstoles y al mismo Jesús les fue fácil adoptar muchas de las costumbres y tradiciones religiosas de los hebreos. 
El día de Navidad fue reconocido oficialmente hasta el año 345, cuando por influencia de San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianzeno se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Navidad.

La iglesia primitiva, de tal suerte, absorbió, en lugar de reprimir, los ritos paganos existentes, que desde los primeros tiempos habían celebrado el solsticio de invierno y la llegada de la primavera. 
La fiesta pagana más estrechamente asociada a la nueva Navidad era el Saturnal romano, el 21 de diciembre, en honor de Saturno, dios de la agricultura, y que se celebraba durante siete días de bulliciosas diversiones y banquetes.

Los romanos consagraban el 25 de diciembre a celebrar el nacimiento del "Sol invencible"

Al mismo tiempo, se celebraba en el norte de Europa, una fiesta de invierno, conocida como Yule, en la que se quemaban grandes troncos adornados con ramas y cintas en honor de los dioses para conseguir que el Sol brillara con más fuerza.

El árbol de Navidad es el elemento decorativo introducido en la tradición de la celebración navideña en Alemania por el evangelizador San Bonifacio.

El nacimiento, es otra costumbre que nada tiene que ver con la Biblia ni con los mandatos del Dios apretujados en el libro de las viejas y nuevas escrituras. 
San Francisco de Asís es el introductor de esta tradición, cuando entre 1200 y 1226 se le ocurre, en la pequeña comunidad italiana de Greccio, montar el nacimiento con seres vivos que al paso de los años es sustituido con figuras de barro en Nápoles.

Hay una historia negra en la leyenda dorada de la Biblia. Es esta:

Dicen los biblistas, con estricto rigor, que para hablar de la Navidad es preciso regresar al tiempo de Noé, después del diluvio, cuando uno de sus hijos, Cam, lo vio durmiendo embriagado (cosa que Noé adoraba) y desnudo. Cam comenzó a reírse de su padre y corrió a contárselo a sus otros dos hermanos, Sem y Jafet quienes al contrario de Cam, avanzaron de espaldas y cubrieron la desnudez de Noé, quien al enterarse maldijo a su hijo Cam.

Cam se casó con Semiramis, cuya figura inspiró a la Estatua de la Libertad, la mujer de la balanza de la justicia y la que se refleja al inicio de las películas de la Columbia Pictures. 
Cam y Semiramis tuvieron un hijo, Nimrod, que mató a su padre Cam y se casó con su madre.

Nimrod fue el fundador de Babilonia, Nínive y otras ciudades paganas. Intentó construir la Torre de Babel, y Dios se lo impidió. 
Su tío Sem lo Mato "pues estaba oponiéndose mucho a Dios". Semiramis, su madre y esposa, esparció la mentira de que él no había muerto, sino que se había ido al cielo pues él se decía dios sol.

Semiramis se embarazó y decía que era un regalo de los dioses, que era la reencarnación de Nimrod, pero, en realidad, era fruto de una traición, pues su marido e hijo ya estaba muerto. Y nació Tamuz el día 25 de diciembre, dios sol de los egipcios, babilónicos, griegos, persas, romanos y hoy de sociedades secretas.

Tamuz murió durante una caza y su cuerpo cayó sobre un tronco de árbol podrido y su madre decía que de ese tronco había nacido un pino y desde entonces, todos los años, el 25 de diciembre, fue común que las personas llevaran un pino al interior de sus casas y lo decoraran con oro y figurillas.

La conmemoración de la navidad, entonces, es fiesta llena de falsedades y paganismo, igual que el ritual al árbol de la navidad. Tales orígenes de la conmemoración de la Navidad son ejemplo de los muchos eludidos por la religión empeñada en engañar a sus creyentes.