Informe apagado por la realidad

revista4Q / 03 de 09 2019 / Por Juan Chávez

8 de cada 10 mexicanos aseguran estar peor que antes.


Que la inseguridad ha crecido y crece y que la Guardia Nacional, hasta ahora, no ha podido frenar la violencia.


Que México es más inseguro que hace un año.


Que México es el segundo país con mayor crecimiento de homicidios en el mundo, detrás de Brasil.


Que la gente tiene temor de salir a las calles.


Que la delincuencia es considerada por los mexicanos como el segundo problema más importante de su ciudad.


Que económicamente el país no crece; que aumenta el desempleo y que hay pronunciada caída del poder adquisitivo.


Que la escasez de medicamentos es evidente y que el gobierno de López Obrador, en las vísperas de su primer informe, se vio en apuros para superar el problema de la falta de medicinas contra el cáncer de niños en el Hospital Infantil de México "Federico Gómez".


Que el peso rueda en los caminos del descenso con una cotización arriba de los 20 pesos por unidad.


Que la producción petrolera no es más el sostén de la economía nacional y que en los 9 meses de la administración obradorcista, los ingresos fueron similares a los del último año del peñismo.


Que no hubo obras de infraestructura y que la distribución gratuita del dinero en programas sociales no sirvió para paliar la pobreza.


Que, que... en fin, no tiene trascendencia alguna la declaración del presidente López de que "los adversarios están moralmente derrotados".


Menos, cuando el tabasqueño admitió, en la lectura de su mensaje de más de hora y media, que la "economía crece poco" y que contra el crimen organizado "no hemos podido avanzar".


Es decir, en los problemas torales que vive la población, ¿que entraña la derrota moral contra los opositores que AMLO considera "conservadores" que no han podido crear una facción con la fuerza reaccionaria de otros tiempos?


Lo que cuenta es lo que la sociedad vive todos los días: los desatinos de un gobierno que camina bajo una lluvia de amparos por sus torcidas decisiones que destruyen, más que construir. El proyecto cancelado por López, el aeropuerto de Texcoco, es algo que, con su lenguaje, fue inmoral y le dará trabajo superar el pesado fardo que representa para su gobierno, aunque ya se hayan pagado todos los contratos porque "no nos gusta quedar a deber".