Nevado de Toluca en venta; en riesgo la principal "Fábrica de Agua" del Valle de México

revista4Q / 21 de 08 2019 / Por J. Jesús Lemus

En la comunidad de San Juan de las Huertas, a las faldas del vocal, hay preocupación. Algo está pasando con el Nevado de Toluca. Ellos le dicen le dicen Oromani, la casa. Allí, arriba, en lo más frío, donde se concentra la lluvia, dicen que llegan los dioses en forma de ave o de mariposa monarca, pero ahora tienen miedo de que los dioses se cansen de ese lugar.

Allí, donde nace el Rio Lerma, los indígenas de San Juan de las Huertas tienen miedo de que se les acabe el agua. Saben que los dioses están molestos. Ya no llueve como antes, los arroyos de vida se están secando. Ya no escurre la nieve como años atrás. Están seguros que la causa principal es la deforestación.

    Saben que algo está pasando porque las aves –que llevan el espíritu de algunos dioses- han dejado de llegar como lo hacían antes. Cada vez hay menos pájaros porque cada vez hay menos árboles. La tala clandestina es la razón por la que los pobladores de ese sitio piensan que los dioses ya no quieren estar en el hogar que eligieron desde que se formó la tierra.

Allí, decenas de generaciones han convivido en armonía con el Nevado de Toluca, pero existe el temor de que ya no haya esa armonía, desde hace años el Xinantécatl ha comenzado a regatearles la vida. El Volcán está molesto. No le gusta la forma en que lo estamos tratando, explica el líder indígena Juvenal Morales. Algo estamos haciendo que no le gusta, y eso lo puede llevar a la muerte.

En la comunidad de Raíces como en San Juan de las Huertas, Tajalpa, Santa Cruz o El Telar, la gente no sabe lo que es la recategorización del Nevado de Toluca. Pero en los últimos dos años han notado algo extraño: mucha gente ha llegado a la comunidad para comprar algunos terrenos. Son decenas de personas la que llegan cada fin de semana a ofrecer la compra de un pedazo de tierra.

La propiedad es comunal. Nadie de esas localidades puede vender parte de sus parcelas, pero algunos compradores han ofrecido correr con los trámites legales para hacer valida la transacción. Algunos pobladores han cedido a la oferta. Muchos de esos indígenas nunca han tenido la posibilidad de contar entre sus manos con más de 10 mil pesos, por eso los seducen los 400 mil, 600 mil o un millón de pesos, que les ofrecen por una hectárea de su terreno.

Juvenal Morales dice que esa una de las causas por las que el Xinantécatl está triste: la presencia de gente ajena al volcán. Por eso los dioses han dejado de visitar la casa. Por eso ya no llueve como antes, ni hay nieve escurriendo sobre los arroyos y la tierra se ha vuelto estéril. El Principal temor es que falte el agua y no tengan ni para el riego de sus cultivos de papa.

Cuando los dioses ya no quieran regresar, existe en el convencimiento general de los pobladores de las faldas del Nevado de Toluca, el volcán morirá, y con él todos los pueblos que se nutrieron de su riqueza. “Entonces llegará la noche oscura y todo quedará seco por mil años”, dice la profecía del pueblo matlatzinca.


La Herencia del Neoliberalismo


A la reserva natural del Nevado de Toluca lo acecha la incertidumbre; la deforestación, la privatización del suelo, las plagas y la erosión, sumado a una falta de interés oficial para su cuidado podrían hacer que pronto deje de ser la “fábrica de agua” que da sustento a 50 municipios del Valle de Toluca, incluyendo a la ciudad de México.

El cambio de estatus del que ha sido objeto esa zona del volcán, autorizada por la administración del presidente Enrique Peña Nieto, pasando de Parque Nacional a la categoría de Reserva Ecológica Protegida “con el carácter de área de protección de flora y fauna”, es lo que algunos ambientalistas observan como el aval oficial para se comience a ceder la zona que por décadas estuvo vedada a la caza, a la tala y a la explotación comercial.


Pero existe un mayor riesgo: con la recategorización del estatus del Nevado de Toluca se abre la posibilidad de que las terrenos de las faldas del volcán, los que se encuentran fuera del polígono clasificado como de “protección de flora y fauna”, que se ubican por debajo de los 3 mil metros de altura, puedan ser utilizados para el desarrollo de núcleos urbanos.


La situación es preocupante, dijo el presidente del Colegio de Arquitectos y Urbanistas del estado de México, Arturo Chavarría, quien aseguró que ya existen empresas inmobiliarias que están haciendo gestiones de compra para la construcción de nuevos núcleos poblacionales.


Inmobiliarias, Van por el Suelo del Nevado de Toluca


Entre las empresas interesadas en el desarrollo de centros urbanos en la zona baja del Nevado de Toluca, con el respaldo de los gobiernos estatal y municipal, cuya extensión territorial abarca parte de la montaña, se encuentran Geo, Ara, Sabas y Urbi, que se hallan solo a la espera de los lineamientos ambientales que marque el gobierno del estado de México, para poner en marcha sus proyectos.

Con lo dispuesto en el decreto presidencial del primero de octubre del 2013, publicado en el Diario Oficial de la Federación, que propone “impulsar y orientar un crecimiento verde incluyente y facilitador que preserve nuestro patrimonio natural al mismo tiempo que genere riqueza, competitividad y empleo”, también se abre la posibilidad de la explotación económica del Nevado de Toluca, y con ello su devastación.


Entre otras acciones que antes estaban vedadas y que ahora son permitidas, se encuentran los aprovechamientos extractivos de la vida silvestre, actividades agrícolas y pecuarias -incluyendo prácticas integrales de agrosilvopastoreo-, erradicación o control de especies de flora y fauna que se tornen perjudiciales y construcción y mantenimiento de infraestructura pública o privada.


Con la recategorización del Nevado de Toluca revive también la posibilidad del “Proyecto Esquí”, el que fue planteado el 17 de agosto del 2003 por el entonces alcalde de Toluca, Armando Enriques Flores, de filiación panista, que proponía la construcción de un centro turístico internacional para practicar actividades sobre hielo.


Ese centro tendría muchas bondades económicas para el valle –dijo a Zenzontle400 el ex alcalde Enriques Flores-; sería algo único en el mundo por solo dos razones: en un radio de 40 kilómetros tendría un núcleo poblacional de atención de más de 40 millones de personas, además de que estaría a menos de tres horas de la playa, a través de la carretera a Acapulco.


El ex alcalde no desestima que ese proyecto se pueda retomar con la recategorización del Nevado de Toluca. Antes no se podía por el carácter de Parque Nacional que tenía la montaña, carácter que le fue dado en 1939 por el entonces presidente de la republica Lázaro Cárdenas del Río.

Hoy, pese a la oposición al “Proyecto Esquí” por parte de las comunidades indígenas que viven cerca del volcán, las condiciones están dadas para que resurja la propuesta de construcción de un centro turístico de patinaje y esquí en el Nevado de Toluca, que de acuerdo al decreto de recategorización, podría quedar en la zona debajo de los 3 mil metros de altura del volcán.


Silencio oficial


La superficie del Volcán Nevado “baña” a diez municipios del Valle de Toluca. Las 53 mil 914 hectáreas que estaban protegidas cuando oficialmente era un Parque Nacional, se comparten entre Zinacantepec, Toluca, Temascaltepec, Tenango del Valle, Villa Victoria, Almoloya de Juárez, Amanalco, Calimaya, Coatepec Harinas y Villa Guerrero.


Sin embargo, en ninguno de esos municipios se conocen a bien los efectos que tendrá la recategorización del volcán. En ninguna de esas localidades existen proyectos locales para garantizar la preservación de la parte del volcán que les corresponde, a lo sumo se cuenta con planes de reforestación, pero nada que evite la construcción de nuevos asentamientos poblacionales.


Tampoco existen, más allá de la norma oficial para la instalación de plantas de tratamiento,  planes municipales para conservar los deshielos que desciende desde el Xinantécatl y que representa casi el 97 por ciento del suministro de agua potable para las comunidades de esos municipios.


En los diez gobiernos municipales se asume que el cuidado, manejo y explotación de la zona del volcán, es función del gobierno federal, por lo que se ha dejado de lado cualquier iniciativa local para evitar lo que algunas comunidades han denunciado: la caza ilegal, la tala permanente y la lotificación de las tierras comunales con intención de construir nuevos asentamientos poblacionales.

El municipio de Zinacantepec es el que mayor extensión territorial tiene sobre el Nevado de Toluca. Allí pobladores de la zona del volcán han denunciado la colusión del gobierno local con empresas privadas para desarrollar un centro turístico de alto impacto ambiental, sin embargo, ningún funcionario de primer nivel de este municipio quiso manifestar su postura al respecto.


“Nadie ve por el cuidado del ambiente, ni por la protección del Nevado. Todos los funcionarios en el poder, desde el gobierno estatal hasta los alcaldes de los municipios que tocan al Nevado, están viendo pos sus intereses económicos, y de los de sus amigos”, dijo el presidente del colegio de arquitectos y ambientalista del estado de México, Arturo Chavarría.


Cada vez menos agua


Desde hace 50 años, al Nevado de Toluca se le ha considerado como “una fábrica de agua”; así lo ha manejado el gobierno del Estado de México en sus campañas promocionales de cuidado ambiental. Pero la “fábrica de agua” ha comenzado a disminuir su ritmo de trabajo en las últimas dos décadas.


De acuerdo a un estudio de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, elaborado por Antonio Némiga y Rosa Martínez, la causa principal por la que el volcán Xinantécatl ha disminuido su producción de agua, es la deforestación, sumado a las plagas, erosión y contaminación, lo que apunta a la pronta modificación del clima en la zona del Valle de Toluca, en donde la temperatura ha comenzado a incrementar en forma perceptible.    


De acuerdo al que fuera presidente de la comisión de medio ambiente del congreso local del Estado de México, Gerardo Pliego Santana, desde hace 50 años, el Nevado de Toluca facilita la aportación de más de 476 millones de metros cúbicos de agua, para atender el abasto del vital líquido de la ciudad de México, así como para las poblaciones urbanas de 50 municipios del Valle de Toluca.

Hasta hace 20 años, dijo el ex diputado, el agua aportada por el Nevado de Toluca, se concentraba en mantos freáticos que no estaban por debajo de los 10 metros de profundidad. A la fecha, el agua se tiene que extraer de profundidades superiores a los 50 metros. La razón es la disminución en la recargas de agua, la que actualmente se fija en menos de 310 millones metros cúbicos, cuando existe una extracción de 476 millones de metros cúbicos.


La razón de la baja en las recargas de los mantos acuíferos que propicia el Nevado de Toluca es la falta de nieve en el volcán, el que a su vez es consecuencia directa de la deforestación que ya se padece. Y es que la Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno del Estado de México, hacia el 2002 contemplaba una reserva forestal de 38 mil 300 hectáreas, la que hacia el 2013 disminuyó a solo 33 mil 600 hectáreas, y a inicios del 2019 llegaba a solo 27 mil 380 hectáreas.


La deforestación del Nevado de Toluca se atribuye al cambio de uso de suelo por motivos agrícolas; a medida que ha disminuido la zona boscosa ha crecido el área de uso agrícola. Hacia el año 2002 la zona agrícola dentro del parque del nevado era de 17 mil 300 hectáreas. A la fecha existen más de 25 mil hectáreas de cultivos.


Como resultado de la falta de árboles, que afectan a la temperatura del Nevado, ha disminuido la presencia de nieve en el volcán -lo que impacta en los escurrimientos de agua-. De acuerdo a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) hacia 1975 el volcán Xinantécatl permanecía nevado 351 días al año.


El record histórico de la Conagua revela que en la década de los 80 el promedio anual de nieve en el volcán Nevado de Toluca fue de 272 días. Hacia 1995 el promedio anual de días nevados llegó a 195. Hacia finales de la década del 2000 se registró que el promedio de días nevados en el volcán fue de 150 días. En el año 2013 la Conagua registró solo 120 días en los que el nevado estuvo cubierto de hielo. En el 2018 fueron solo 127 los días que tuvo nieve el volcán.


Acciones que Nadie Conoce


La crisis ambiental que afronta el Nevado de Toluca intenta tener una rápida respuesta del gobierno del Estado de México. Ya se elabora una Proyecto de Medio Ambiente y Conservación para el Nevado de Toluca. Los trabajos están a cargo del doctor Gabino Nava Bernal de la Universidad Autónoma del Estado de México, pero de ese proyecto no se sabe nada aun.


En la comisión de medio ambiente de la cámara de diputados, se asegura que allí no se ha informado sobre las acciones que contempla algún plan de rescate. No se sabe si ya esté terminado o si todavía sigue en curso de elaboración dicho plan. Pero de lo que sí se está seguro y se sabe es que los pobladores de las faldas del volcán, los más afectados por cualquier acción oficial, no han sido integrados a ningún tipo de consulta.


Actualmente existen cerca de 7 mil hectáreas del volcán que están expuestas a la explotación sin control. Lo que se podría agudizar con la entrada en vigor de la recategorización decretada por el gobierno federal de la administración pasada, donde solo se restringe la actividad humana y se garantiza la conservación en una menos del 4 por ciento de la superficie que antes estaba protegida.

En la comisión de medio ambiente de la cámara de diputados del gobierno local, se confía en que lo expuesto en el decreto presidencial, que establece como una necesidad “impulsar prácticas sustentables en las actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola”, no venga a ser el pretexto para terminar por consumir el volcán, el que ya ha dado muestras de su deterioro ambiental, al registrase aumentos de hasta un grado en la temperatura del valle de Toluca.


Aun cuando el decreto de recategorización del Volcán Nevado de Toluca se dio en octubre del 2013, a la fecha no hay autoridad estatal, federal o municipal que se haya acercado a los pobladores de las faldas del volcán para darles asesoría y orientación sobre las practicas permitidas y las prohibida para la conservación de la zona, con la nueva disposición oficial.


El Proyecto “Esquí”


Con la recategorización del Nevado de Toluca, que permite la “construcción y mantenimiento de infraestructura pública o privada” dentro de la zona de amortiguamiento del área de protección de flora y fauna, se abre de nueva cuenta la posibilidad del Proyecto Esquí, que fue sepultado apenas se planteó en agosto del 2003.


El proyecto que fue avizorado por el que fuera alcalde de Toluca en ese tiempo, Armando Enriques Flores, estaba contemplado para desarrollar económicamente al Valle de Toluca. Se planteó bajo el concepto de construir pistas de hielo para esquiar y patinar sobre una superficie de 150 hectáreas, las que se ubicarían en una altitud menor a los 3 mil metros de la base del volcán.


También se propuso el uso de por lo menos 40 hectáreas de bosque para la construcción de un complejo de villas alpinas. Otras 40 hectáreas se utilizarían para la construcción de un magno campo de golf, en tanto que otras 60 hectáreas de bosque se utilizarían para la construcción de instalaciones corporativas que permitieran el funcionamiento de ese centro turístico.

El proyecto que se ha vuelto a acariciar por algunos inversionistas locales, estaría ocupando terrenos ejidales de las comunidades de Zaragoza, San Juan de las Huertas, Tlacotepec, de los municipios de Toluca, Zinacantepec y Colimaya, donde la empresa Arfra sería la responsable de hacer la inversión y ejecución de la obra.