Pobreza y corrupción

revista4Q / 20 de 08 2019 / Por Juan Chávez

El Coneval, instituto autónomo al que López Obrador intentó desaparecer, señala, en su último informe, que 4 de cada 10 mexicanos es pobre. Ser pobre es un estigma. El género es la primera condición que agudiza la pobreza, sostiene el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Resulta entonces que 35% de las mujeres vive en situación de pobreza y el 7.4% en pobreza extrema, frente al 33.9% de los hombres que padecen pobreza y 7.5% la extrema. 
La medición es de 10 años, de 2008 a 2018, pero en estos casi nueve meses del gobierno de López Obrador, la pobreza se ha incrementado, merced a la baja creación de empleos y al castigado salario que los trabajadores perciben.

Solo en el último año, de julio a julio, la pobreza laboral avanzó en 14 estados.

La medición más perversa es precisamente la laboral, es decir aquella que incluye a personas que aunque cuentan con un empleo, no pueden proveer a su familia de una vida digna. 
La mano de obra, en términos generales, es pagada con cacahuates, además de que la pauperización del poder adquisitivo va en picada.

De acuerdo con datos del observatorio de política pública México ¿Cómo vamos?, en el primer trimestre de este año, la población registró ingresos insuficientes para adquirir la canasta alimentaria. 
Mediciones de Coneval señalan que el incremento del salario mínimo determinado por el presidente López, no bastó para que las familias pobres pudieran adquirir la canasta extendida, que es aquella que incluye bienes de cuidado personal y que rondó en los 2 mil pesos en el campo y 3 mil 89 en las ciudades.

Los sueldos sigue siendo de hambre y son significados como los descuidos más rapaces de un gobierno que está atento en sus planes anticorruptos pero no mira la miseria que se abate sobre las comunidades pobres de las zonas marginadas de las ciudades y de aquellas, que de plano se debate en el hambre, en las regiones indígenas del país.

En Guerrero, Oaxaca y Chiapas el hambre aqueja al 60% de sus pobladores y resultan absurdos los empeños de un gobierno que mete a la cárcel a una ex secretaria de Estado, en tanto la miseria no merece más atención que los llamados planes de rescate del sur-sureste de la administración obradorcista.

Sin tareas gubernamentales precisas, que vayan directamente a la mejora de las exiguas economías de los pobres, nada importan los triunfos de AMLO en su mediática carrera por descobijar a los autores de “La Estafa maestra” descubierta por reporteros de Animal Político.