POLICÍA FEDERAL: FAUL O JONRÓN

revista4Q / 09 de 07 2019 / Por Juan Chávez

Aunque ya la sentenció para ser desaparecida en 18 meses, la Policía Federal le ha rechazado al presidente López sus propuestas.

Los elementos de la corporación dicen "no" a ser parte de la Guardia Nacional y directamente responden a Obrador: ?No hay mano negra? en su movimiento que solo pretende el reconocimiento a sus derechos laborales.

Lo evidente en la protesta son las expresiones de descalificación despóticas que AMLO, desde los tiempos de sus precampañas, ha tenido contra la corporación.

Ahora mismo, como presidente, la ha acusado de corrupta y en descomposición "desde el sexenio pasado" en que pasó a ser parte "de Gobernación".

Los policías rechazan sumarse a las filas de la Guardia Nacional "por falta de certeza laboral".

Y en los hechos, el mandatario les quitó presupuesto y ahora, como lo ha declarado, nos "quiere desaparecer".

Los elementos de la Policía Federal declaran que en tal caso, se les liquide conforme a lo dispuesto en Ley Federal del Trabajo.

Mientras tanto siguen en su paro al Centro de Mando, en Iztapalapa. Y si el centro no funciona, tampoco funciona toda la corporación.

O sea, si puede presumirse que hay "un paro nacional" de la Policía Federal, aunque en pasados días, tras romper la mesa de diálogo y rechazar las propuestas presidenciales, amenazaron con parar otras carreteras e incluso el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

El presidente, reiteradamente, ha declarado que de los 40 mil elementos de la corporación, sólo 10 mil son adecuados para su trabajo.

Hay que recordar que el tabasqueño fue investigado por la Policía Federal en 2017 por supuestamente haber instigado los saqueos y protestas contra el gasolinazo del presidente Peña Nieto.

Ahí está la tirria que le tiene y en las manifestaciones de los federales ve la oportunidad ?exquisita? de mandarlos por un tubo. Ese es el meollo de hacer desaparecer la corporación en 18 meses.

Al grupo, AMLO lo califica como "represor" y quién sabe si el problema se convierta en una bomba de tiempo para el supuestamente tranquilo gobierno del hombre de Macuspana.

Puede ser también un faul de los policías, que al final se replieguen... aunque seguramente no aceptarían forma parte de la Guardia Nacional por "su dependencia directa de la secretaría de la Defensa Nacional".

Los policías no están dispuestos a vivir en cuarteles ni aceptan tampoco ser mandados por militares. Estos son el quid del conflicto que aún subsiste.

Y no hay más que dos opciones: O ellos son sometidos por promesas "por cumplir" o el gobierno obradorcista termina por ubicarlos en otros puestos administrativos o hasta de "policías privados".

La cuestión está en el asador. El secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo no termina por entregarle cuentas transparentes. Al contrario, mete al ex presidente Calderón como manejador del movimiento de los uniformados, y lo enturbia más.