Las chuecuras del PRI

revista4Q / 25 de 06 2019 / Por Juan Chávez

Sin escarmentar, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), se aprestaba a ir con su padrón de militantes inflado, a la elección interna de su nueva dirigencia, el 11 de agosto próximo. Pero el Instituto Nacional Electoral (INE) de Lorenzo Córdova se lo desinfló y lo ubicó en una realidad que todavía está por verse.

El PRI reconoció en la pasada sesión de su Consejo Político Nacional, contar con tal solo un millón 159 mil 320 militantes confirmados y nos los seis millones 545 mil 923 que hace cinco años registró y que usó como fuerza electoral en la pasada elección presidencial, en la que fue relegado, con su candidato José Antonio Meade, al tercer lugar.

La elección de la nueva dirigencia –presidente y secretario de su Comité Ejecutivo Nacional--, será abierta a la militancia.

Inicialmente, solicitó al INE que se hiciera cargo del proceso, pero ante las dos condiciones centrales que el organismo electoral le imponía, decidió finalmente llevarlo a cabo con sus organismos internos de elección.

INE cobraba al PRI más de 50 millones de pesos bajo la existencia de un padrón real de militantes, su pena de aplicarle una multa de 48 mil pesos por cada caso irregular.

Al margen, en el escenario de que el INE aplicara la multa al PRI por las irregularidades de los militantes no confirmados, es decir, que no fueron registrados con credencial oficial, se le aplicaría una sanción de más de 2 mil 500 millones de pesos.

Ya sin su “padrón fantasma”, el tricolor arrancó su proceso interno con la convocatoria publicada el 10 de junio y, con la inscripción de tres candidatos que deberán registrarse el 22, arrancar campañas de aspirantes del 26 de junio al 9 de agosto, con un tope de gasto por campaña de 4 millones de pesos.

Están por inscribirse para entrarle al que parece será el primer proceso limpio de elección interna en las tramposas filas priistas: José Narro Robles, ex rector de la UNAM; Ulises Ruiz, es gobernador de Oaxaca y Alejandro Moreno, gobernador con licencia de Campeche.

El ex rector de la UNAM, en carta pública, advirtió que deben cuidar que el proceso “no se convierta en la mayor simulación de nuestra historia”.

Duda él de que la llamada elección abierta a los militantes vaya a ser limpia y que, como muchos piensan, con los dados cargados a favor de Alejandro Moreno, resulte más que una simulación, un fraude electoral más del PRI que, para eso, “se pinta solo”.

Fui priista hasta la pasada elección presidencial en que decidí abandonar las filas del partido. Estoy convencido, sin embargo, que en el padrón limpiado por decisión del INE, el partido no ha extendido credencial al millón y pico de militantes que asegura tener.

Como no dirigí oficio de renuncia a mi militancia, debo figurar en el padrón ajustado “a la realidad” y digo, sin aprehensión alguna, que de no figurar en el padrón que supuestamente ha dejado de ser “fantasma”, aseguraré que sigue siendo tal.