Luz del Mundo y la 'Constitución Moral', ¿qué?

revista4Q / 19 de 06 2019 / Por Julio Gómez

En México la Iglesia, cualquiera de sus credos, goza de impunidad. No importa cuán violadores de las leyes sean. A sus sacerdotes y pastores no se les aplica jamás la ley. ¡Son intocables, nomás por profesar su fe, a veces totalmente falsa!

El gobierno no se mete con la Iglesia, con todo y haberse convertido en poder fáctico real. Desde la guerra cristera desatada en los años 20 del siglo pasado, y que duró tres años, la iglesia de Jesús es cosa sagrada para el presidente en turno, cualquiera que sea el partido político que profese.

Sucedió con el PRI en sus más de 70 años de "dictadura perfecta", también con el PAN y en los días que corren, con Morena, el partido creado por Andrés Manuel López Obrador y que lo llevó al poder supremo de México.

A Marcial Maciel, líder de Los Legionarios de Cristo, a quien 26 mexicanos acusaron de pederasta, no se le tocó para nada judicialmente. Y el Vaticano le aplicó solo la prohibición de oficiar misas en su nido michoacano (Cotija) y lo remitió, como castigo, a orar en su "celda", una extraordinaria mansión que construyó, con los miles de millones que ganó con su cadena mundial de universidades.

Una pinche penitencia de la que el mismo Jesús, que sufrió azotes y humillaciones, y cargó con su cruz y corona de espinas rumbo al Calvario, se hubiera reído y hubiera desconocido al sucesor de Pedro, Juan Pablo II.

Ahora ha surgido otro sátrapa, el líder de la Luz del Mundo, una secta evangélica que espiritualmente tiene esclavizados a 7 millones de creyentes en casi 60 países y un millón en México.

Naasón Joaquín García, el líder de la secta religiosa la Luz del Mundo, fue aprehendido el 5 de junio en Los Ángeles, acusado de 26 delitos: tráfico de personas, producción de pornografía infantil, violación de menores, conspiración, entre otros.

Aquí en México hizo también sus fechorías sexuales contra niños y niñas, como en sus tiempos lo hicieran, con esa malsana iglesia, sus ancestros, su padre, Samuel Joaquín Flores y su abuelo, Eusebio Joaquín González, fundador de La Luz del Mundo en 1926, en Jalisco.

Las acusaciones por delitos sexuales han alcanzado al iniciador del culto y de acuerdo con Fabián Acosta, profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de Guadalajara, a Eusebio Joaquín, que se decía "Apóstol de Jesucristo", obligaba a los fieles a tener encuentros sexuales asegurando haber tenido "un sueño revelador con ellas".

También se le acusó públicamente, pero la autoridad no metió las manos para juzgarle. “Es para desprestigiar a nuestra amada iglesia”, solía defenderse.

Va a cumplir un siglo la fundación de La Luz del Mundo que se describe como "la restauración de la primitiva iglesia cristiana".

Surgió en los tiempos de Los Cristeros, la guerra civil de los católicos mexicanos para evitar la limitación de su culto, pero hasta 1993 la secretaría de Gobernación la reconoció como una asociación religiosa.

El padre de Naasón Joaquín fue, inclusive, un asesino.

En diciembre de 1981 a un joven adolescente seguidor del culto, en viaje que hicieron juntos en automóvil, le bajó el cierre de la bragueta. Entonces, le dijo: "No tengas miedo, yo te voy a motivar", y comenzó a "estimular mi pene", diría en programa de Televisa, Moisés Padilla, que guardó el secreto por dos años por miedo a que nadie le creyera.

Moisés contó que Samuel Joaquín respondió al miedo del joven:

"Tú no debe sentirte mal, al contrario debes sentirte un joven muy agraciado porque hoy has conocido los secretos de un hombre de Dios".

Moisés Padilla, semanas después de su denuncia televisiva fue secuestrado y apuñalado 57 veces por supuestos seguidores del pastor, quienes lo dejaron agonizando, según informó el diario Los Ángeles Times.

La denuncia de Moisés no fue suficiente para que se iniciara un proceso penal contra Samuel Joaquín ni para que hubiera cambios en la que era su congregación.

La liderada de La Luz del Mundo, muerto Samuel Joaquín en 2014, pasó a poder de su hijo Naasón Joaquín García para convertirse en la más diabólica dinastía que la iglesia católica evangélica ha vivido, como si fuera el tiempo de los Borgia, Lucrecia y César, que en la Edad Media voltearon de cabeza a la Santa Sede del Vaticano, con sus escandalosos abusos sexuales.

Naasón no corrió la misma suerte que su padre, escribió El País, de España.

Bastó una denuncia anónima dejada en 2018 en la página de internet de la Procuraduría californiana para que se iniciara la investigación en la que aparecen tres adolescentes y una mujer como las víctimas del llamado “Apóstol de Jesucristo”.

Ellas, las menores y la mujer, eran obligadas por el pastor y tres mujeres cómplices a desnudarse y realizar actos sexuales ante una cámara fotográfica. El pastor recibía las imágenes.

El líder religioso también violó a una de sus víctimas bajos amenazas y tocó las partes nobles de una menor que le servía café en su oficina de Los Ángeles.

Los crímenes que se le imputan ocurrieron entre 2015 y 2018 en que García fue pastor de varios templos de la ciudad californiana.

El fiscal general de California, Xavier Becerra cuenta con evidencias sólidas de las culpabilidades de Naasón y ya lo remitió al magistrado que elevó la fianza de 25 millones a 50 millones de dólares, por temor a que su feligresía los pague y quedé en posibilidad de huir.

Y la Constitución Moral que López Obrador promueve, ¿qué?

En México, en cambio, ni a la iglesia católica se ha sacudido e igual que la secretaría de Gobernación, guardan absoluto silencio.

No fue el caso del presidente López Obrador que al ser cuestionado por la prensa que le recordó el homenaje a Naasón Joaquín García, dirigente de esa congregación, en el Palacio de Bellas Artes por su cumpleaños 50, simplemente señaló que se trató de un acto cultural y no religioso.

Puntualizó, además, que nunca supo quién era ese líder adorador lo que hay que registrar como la ausencia total de un aparato de inteligencia eficiente que tenga al tanto al mandatario, de las fichas que deben tenerlo informado de las realidades que el país vive.

Lo peor, sin embargo, es que la PGR y la ahora Fiscalía General de la República (FGR) no se hayan atrevido a investigar al líder de La Luz del Mundo ni declare que lo vaya a hacer.

Pero cabe preguntar:

¿Y la Constitución Moral?

López Obrador ya convocó a la ciudadanía a darle forma y habrá de quedar integrada el 31 de Julio, pero basta recordar el principio central que el propio AMLO le impuso en noviembre 26 de 2018:

"Para que pueda haber una transformación, debe haber también una regeneración de los valores y deben ponerse por delante la honestidad, el amor al prójimo y a los principios e ideales".

¿Entonces: Qué hacer con la secta La Luz del Mundo y su líder delincuente sexual?

De perdida, y previendo el escándalo que levantaría entre sus creyentes, retirarle el reconocimiento como asociación religiosa que la SEGOB le otorgó en 1993.

Ahora que si nos echamos un clavado a las sagradas escrituras, hay, en Juan 8-12, esta descripción:

"Cristo llama a una puerta que representa el alma humana y lleva un farol en alusión a su frase “yo soy la luz del mundo, aquel que me siga no andará en las tinieblas, pues tendrá la luz de la vida".

Sólo que el que se autodenomina su "apóstol" lo traicionó y envolvió en diabólicas y truculentos desmanes de pederastia, a la congregación que bajo el título del versículo fundara su abuelo en Guadalajara y se erigieran más de un centenar de templos donde se profesan las sucias creencias de la evangélica La Luz del Mundo.