¿Cómo parar guerra comercial?

revista4Q / 03 de 06 2019 / Por Juan Chávez

México, ante todo, es primero. Y aunque no se quiera aceptar, el presidente López Obrador está jugando limpio en la guerra arancelaria que Donald Trump anunció contra México. 5% de arancel a las exportaciones mexicanas, ¡a todas!, puso todo su énfasis el presidente de Estados Unidos, entraña perjuicios para las empresas, agricultores y trabajadores de los dos países.

Para los consumidores del vecino del norte, ese impuesto anunciado por Trump a partir del 10 de junio, significará pagar 5% más en el consumo de los productos agrícolas mexicanos, de las lavadoras y automóviles hechos en México que adquiere. Las afectaciones son también contra la economía mexicana, justo cuando necesita de mayores impulsos para no caer en recesión.

Trump culpa a México de no frenar las caravanas de migrantes centroamericanos que cruzan el país y llegan hasta la frontera norte, en busca del maldito “sueño americano”. Son miles y miles los que todos los días cruzan la frontera sur mexicana y encaminan sus pasos hacia la Unión Americana. Ese pretexto sirve a Trump como su máxima bandera, en estos momentos, en la reelección que busca y cuya campaña ha anunciado comenzar el 18 de junio en un estadio de Florida.

La medida se va negociar a alto nivel a partir del miércoles 5 de junio, cuando el canciller mexicano Marcelo Ebrard inicie una reunión con el secretario de Estado. Mike Pompeo. El 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino final el mercado de Estados Unidos, envuelto en otra guerra comercial, contra China la que, seguramente, perderá, porque el gigante asiático tiene armas económicas que, infortunadamente, México no tiene.

Pero aquí hay dignidad y orgullo y, sobre todo, la decisión de vivir bajo los estadios de la confraternidad universal. No somos responsables ni de la migración que en torrentes corre hacia Estados Unidos ni tampoco que el vecino sea el mayor consumidor de drogas en el mundo.

Estados Unidos, al contrario, ha propiciado que los cárteles mexicanos de la droga cuenten con armamento de última generación, pues sin chistar, se adquieren en cualquier tienda norteamericana vendedora de las armas más sofisticadas que se quiera imaginar.

¿Entonces? Entonces está claro que Trump, a costillas de México ha iniciado su campaña por la reelección y a costillas de México, quiere ganarla, culpando a nuestro país de los males que enfrenta la sociedad estadounidense.

Corresponde a los votantes del poderoso país expulsar de la Casa Blanca a quien más los ha ofendido con su irracionalidad y su torcida idea de “American first”. Comenzar campaña en Florida es la explicación de sus amenazas a México. En otro estado, sudaría tinta para llenar un local con capacidad para 20 mil personas. Veremos y juzgaremos.