'Ambiente malo' para Sheinbaum

revista4Q / 14 de 05 2019 / Por Juan Chávez

La jefa de Gobierno parece no entrarle a la 4T. Le tiembla el pulso y parece dar instrucciones de soportar la contaminación del ambiente hasta que rebase los 150 puntos de partículas venenosas. Advierte, como para taparle el ojo al macho, la necesidad de actualizar los protocolos del Programa de Emergencias Ambientales.

Dice que “está rebasado en sus políticas”. Y mientras son peras o son manzanas en los últimos cuatro días, hasta ayer lunes, imperaban en la ciudad hasta 145 puntos de los fatales contaminantes que, por disposición de la SEP, dejaron sin recreo y sin actividad deportiva alguna a millones de niños.

Se declaró alerta ambiental, eso sí, y nada, por cierto “alerta”, porque yo, un ser de 86 años, se lanzó a recorrer las céntricas calles de la ciudad, en busca de una pieza que requiero para mantener en operación mi máquina de coser.

Es decir, me expuse por desconocer esa “alerta” y como no soy dado a mantener prendida la radio o la televisión, tuve que chuparme algunos buenos trozos de aire contaminado. Eso sí, parezco insolado, más por el tormento de los rayos solares que del ozono que pude chuparme… nomás porque a doña Claudia Sheinbaum no le da por declarar la contingencia ambiental y está abrasada a la esperanza de que el Programa de Contingencias sea actualizado y contemple también a las partículas menores a 2.5 micrómetros de los gases de efecto invernadero que traen fritos a la ciudad capital y a unos dos centenares más de municipios que integran el área metropolitana maldecida en estos días de infame calor y cero viento.

De lo que va de 2019 se han decretado cuatro contingencias ambientales; la más larga duro 5 días, del 30 de marzo al 3 de abril. Ahora, por cinco pinches puntos, la contingencia se quedó en simple alerta y se le sumaron, de acuerdo a la versión de la jefa de Gobierno, los más de 100 incendios registrados en la ciudad desde el viernes pasado.

De esos incendios, 10 quedaban hasta ayer sin ser controlados todavía, entre ellos el forestal de La Laja en los bosques de la Magdalena Contreras. O sea: el ambiente seguirá apuntando a la quinta contingencia y la 4T quedará también sin poderle entrar a este toro bravo que, desde hace décadas, asuela a los habitantes de la zona metropolitana. Como quien dice, no todo es transformable por esa “cuarta república” o 4T.