PRI se rasca con viejas uñas

revista4Q / 07 de 05 2019 / Por Juan Chávez

Ir a las bases para renovar la dirigencia nacional del PRI, fue el acuerdo de su Consejo Político Nacional. ¿Cuáles bases? ¿Cuándo el PRI hizo su padrón de militantes? ¡Nunca! Fui priista de toda la vida… hasta que, sin carta fuerte, el Institucional rompió su barrera de institucionalidad y entregó la candidatura presidencial a un ciudadano que nunca dio color de ser priista y menos revolucionario.

Y con haber sido priista de siempre, estoy convencido de no figurar en el supuesto padrón o lista de militantes del tricolor. Mi nieta, la más pequeña, me acompaño a votar ese día doloroso y triste de la caída del partido. ¿Por quién vas a votar?, me preguntó. Voy a cancelar mi voto, le respondí. Vota por el Verde, me aconsejó. Sería lo mismo hijita. Ella me acompañó en la mesa que funcionarios de casilla, por deferencia a mi respetada tercera edad, me ofrecieron, con asiento y entrega de las boletas, y vio la cancelación de mi sufragio presidencial. Por el Verde, si quieres, votamos en las otras boletas. Sí abuelito, me animó. Ahora no me molestaré en ir a esa elección interna que la lideresa del PRI, Claudia Ruiz Massieu, señaló que se efectuará en agosto, con los cuatro aspirantes que pretenden rifársela: Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche; Ivonne Ortega, ex gobernadora de Yucatán y ex secretaria del CEN del partido; José Narro, ex rector de la UNAM y Ulises Ruiz, ex gobernador de Oaxaca.

El INE rechazó organizar el proceso electoral al PRI por no tener padrón viable y aprovechó para fijar a todos los partidos la obligación de contar con un listado real de militantes antes de sus procesos internos de elección. Pero también le dijo al PRI que la organización de su proceso costaría 240 millones de pesos.

Total, el PRI cambiará su dirigencia en agosto, luego de la nueva debacle en las elecciones para diputados federales y gobernadores, el 1 de junio, que marcó la nueva fecha para todos los procesos electorales y la consecuente disminución del sexenio de AMLO, que ya no será sexenio sino quinquenio y 10 meses, porque, de acuerdo con la reforma constitucional, deberá entregar el poder el 1 de octubre de 2024, dos meses antes.

Las elecciones del pasado domingo 1 de junio, fueron la sepultura del PRI… a no ser que la ciudadanía despierte y acepte que a México se lo está llevando el carajo con López Obrador despachando como presidente constitucional.

Y ¿por qué digo que el PRI se rasca con viejas uñas? Simple: anda en campaña de credencialización, algo que llevó a la práctica en la década de los 60, en vísperas de la gran elección que llevó a la Cámara de Diputados, por primera vez, a legisladores de la oposición.

Participé activamente en esa primera credencialización, con cuaderno y lápiz al canto, tomando, en plena calle los datos, a quienes aceptaban integrarse al PRI. Inclusive, para orientar a quienes aceptaron, les entregué el folleto que yo mismo escribí bajo el título “El PRI es mi partido”. Nomás por eso, sostengo que “se rasca con viejas uñas”. Además, con esa neo campaña de credencialización, acusa, cínicamente, su ausencia de padrón electoral. El INE, entonces, podrá multarlo con toda seguridad.