AMLO ¿Contra la Constitución?

Un memorándum por encima del Estado de Derecho

revista4Q / 02 de 05 2019 / Por Gustavo Cortés Campa

¿Será el caso que la Cuarta Transformación ha ido ya demasiado lejos?

El pasado martes 16 de enero, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador firmó y difundió un memorándum dirigido a los titulares de las secretarías de Gobernación, Educación Pública y Hacienda y Crédito Público, en un tono más acorde con una proclama político/ideológica que un frío y profesional documento oficial.

Pero lo grave es que dicta órdenes a los funcionarios referidos para que omitan el cumplimiento de disposiciones constitucionales y legales.

Ordenó, nada menos, pasar por encima de disposiciones constitucionales, así como de añadidos y modificaciones a diversas leyes que tienen qué ver con la educación pública y que fueron aprobadas por mayoría en las Cámaras legislativas en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

“ES FÁCILMENTE IMPUGNABLE”: JOSÉ RAMÓN COSSÍO

Hubo diversas reacciones, de la oposición, politólogos y abogados distinguidos. El catedrático, jurista y recientemente jubilado ministro de la Suprema Corte, José Ramón Cossío Díaz, difundió su opinión en tuiter en este sentido: “El memorándum es fácilmente impugnable. Carece de fundamento y motivación, no cita una sola norma jurídica y es autorreferencial en cuanto a su autoridad”. En otro mensaje en tuiter, el ex ministro aclara: “El artículo 16 de la Constitución establece que todo acto de autoridad debe estar fundado y motivado y emitido por autoridad competente”.

El diputado del PRD, Fernando Belanzaurán, quien ha sido crítico de AMLO debe los tiempos del GDF, echó mano de la ironía con este tuiter: “Se solicita Constitución con letras muy grandes y monitos para que el presidente López Obrador la conozca y comprenda. Favor de traerla a Palacio Nacional”.

La catedrática del ITAM y comentarista televisiva Denise Dresser, con estilo parecido escribió este tuit: Toc, toc, señor presidente, ahí le habla la Constitución, recordándole que no puede saltársela con un memorándum presidencial. Hay una reforma educativa negociándose en el Congreso”.

El líder de la mayoría de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, considerado un político muy hábil y experimentado optó, por su parte, por el galimatías y escribió en tuiter: “La derogación de la Reforma Educativa fue un compromiso del presidente López Obrador y de la Coalición Morena-PES-PT con el magisterio. Respetamos (sic) la decisión plasmada en el memorándum hoy formulado. El Congreso debe buscar consenso para las modificaciones legislativas necesarias”.

NÓMINA Y PLAZAS, EN DISPUTA

En su campaña electoral para los comicios presidenciales de 2018, López Obrador añadió a sus compromisos de campaña “echar abajo toda la mal llamada Reforma Educativa” consensada por el gobierno de Peña Nieto y los opositores del PAN y PRD.

Recién instalado el nuevo gobierno, el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, dijo a voz en cuello que “de la reforma educativa de Peña Nieto no va a quedar ni una coma”,

Empero, a la hora de enviar la iniciativa a las Cámaras, el equipo de Palacio Nacional decidió que de las reformas peñanietistas, se conservarían, entre otras, la que reserva para el gobierno federal el manejo de la gigantesca nómina magisterial y la decisión en cuanto al ingreso de nuevos maestros, esto es, la administración de las plazas.

Esto molestó mucho a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que controla la zona sur-sureste del país y algunas partes de la capital y del centro, porque el control de los pesos y la asignación de puestos de trabajo, es lo que ha conferido, desde hace 40 años, enorme poder sindical, administrativo y político a ese desprendimiento del Sindicato Nacional de Trabajadores de a Educación.

Por el control de plazas y la nómina es que han bloqueado el recinto legislativo de San Lázaro para impedir el acceso de legisladores y empleados administrativos y por esa razón no han podido aprobar las modificaciones a la reforma impulsada por Peña Nieto.

Los maestros de la CNTE dieron apoyo total a la candidatura de AMLO en función de la promesa de acabar en su totalidad con la Reforma Educativa, la que les obligaba a evaluarse periódicamente, a tomar cursos de capacitación y acceder a puestos de trabajo mediante exámenes de selección, los que además cuentan con una trampa que impide a maestros formados por universidades u otras instituciones educativas privadas, competir en igualdad de condiciones por un puesto, porque sólo podrían tener oportunidad cuando el total de solicitantes sindicalizados hayan obtenido colocación, lo que nunca sucede, así hayan logrado calificaciones exiguas por debajo de cinco puntos en el concurso.

UN PRESIDENTE CONTRA LA CONSTITUCIÓN

La belicosidad de la CNTE primero hizo enojar al presidente López Obrador; después les hizo un llamado amistoso a `permitir a los legisladores dar trámite a los modificaciones legales y constitucionales, pero la organización no hizo caso y continuaron sus movilizaciones y bloqueos.

Atrapado entre ceder las plazas y la nómina o proceder con la fuerza pública para que las Cámaras puedan sesionar, el presidente optó por una salida extraña, que puede fácilmente ser frenada mediante amparo, como lo dijo el ex ministro Cossío Díaz. En otras palabras: además de absurda, la medida no funcionará.

No podrá funcionar porque se trata, en todo caso, de recursos del presidencialismo de los años 50-90, cuando los presidentes, en vías de hecho, casi no tenían límites ante la Suprema Corte, el Congreso, la prensa y la sociedad. Da la impresión de que el presidente López Obrador cree que vive en esos tiempos.

Por más que AMLO tenga ciertas ligas amistosas con el presidente de la Corte, Zaldívar Lelo de Larrea, parece extremadamente difícil que se lograse una ejecutoria a favor de AMLO, porque se pondría en juego no sólo la independencia de la Corte, sino del prestigio personal y profesional de cualesquiera ministros que votasen en ese sentido.

Una resolución de la Corte que avalara al Ejecutivo pasar por encima de la Constitución, desataría un escándalo internacional… la comparación con Venezuela sería automática en medios del mundo.

PREGUNTAS OBLIGADAS: ¿RENUNCIARÁ OLGA?

Por eso cabe reflexionar que con ese memorándum el presidente López Obrador y la Cuarta Transformación quizá han llegado demasiado lejos en sus cálculos.

Han dado un paso en falso. ¿Por qué lo haría AMLO?

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que fue ministra de la Suprema Corte, ¿Avalará, acatará la orden presidencial? ¿O preferirá la renuncia antes que mancharse con la ejecución de una flagrante violación constitucional? ¿También el titular de la SEP, Moctezuma Barragán, abogado? ¿El secretario de Hacienda, Carlos Urzúa?

Otra pregunta: ¿Qué hace el área jurídica de la presidencia, a cargo de Julio Scherer Ibarra? ¿Acaso le parece correcto que el presidente ordene suspender la aplicación de la Constitución?

¿Quién redactó el memorándum?

¿En realidad cree Scherer que el presidente tiene facultades para violar la Carta Magna?

¿Qué sucede en este gobierno? (Posibilidades, cientos)

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