El santo de Palacio Nacional

revista4Q / 22 de 05 2019 / Por Juan Chávez

Circula en las redes el anuncio de una marcha en las ciudades del país para el domingo 5 de mayo.

Se trata, según se explica, de una protesta monumental contra López Obrador, contra sus despliegues en actos totalmente anticonstitucionales.

Es claro el atropello del presidente a la Constitución, en su manera de gobernar.

Sí algo le sale mal o no va de acuerdo con sus planes, acude. Inclusive, a la firma de memorando para pedir a Gobernación, Educación y Hacienda que borren del mapa la reforma educativa impulsada por el gobierno de Peña Nieto.

Y con tal memorando, AMLO arrolló al Poder Legislativo, único para cambiar las leyes e iniciar reformas a la Carta Magna.

Quiso, en su afán mediático, suplantar a diputados y senadores que mantienen estancada la reforma educativa de AMLO hasta en tanto no exista acuerdo con los maestros disidentes de la CNTE.

O como este domingo en Veracruz, donde ante la matanza en Minatitlán (14 muertos en una fiesta familiar) se le hizo fácil señalar que la masacre es “culpa del cochinero que nos dejaron” los gobiernos del neoliberalismo.

Arrojar un crimen así al pasado, es no aceptar que él es quien está gobernando al país y que sin tener él la culpa, la está asumiendo plenamente por su insistencia de no retrotraerse al abominable pasado que “le dejaron”.

Lo que cuenta es que él y Peña Nieto, en la que pareció aterciopelada transición, firmaron una acta entrega-recepción en la que el político tabasqueño, con su firma, avaló el país que recibía para gobernarlo y no exponer, como solapado pretexto, ese “cochinero que nos dejaron”.

Él, por supuesto, no es un santo. Baste recordar sus tiempos de ira y de rencor, cuando se metió a la zona chiapaneca de pozos petroleros que amenazó con volar o cuando hizo daños por millones de pesos a comercios, restoranes u hoteles por su plantón de seis meses en Paseo de la Reforma.

No ha matado pero ha herido la economía nacional y ahora mismo, como supremo mandatario, la anda arrastrando.

Dice que Veracruz y el país recobrarán la paz social con la Guardia Nacional que quién sabe por qué carajos no es desplegada oficialmente… aunque él mismo, en dos ocasiones por lo menos, ha anunciado el reforzamiento de operativos de las fuerzas públicas para rescatar la seguridad.

En Veracruz, para tranquilizar a la sociedad, ofreció lo mismo: más elementos de las fuerzas armadas no reconocidas todavía como integrantes de la GN.