Días bíblicos de controversia

revista4Q / 16 de 04 2019 / Por Juan Chávez

El tercer día de la semana de la Pasión se llama “Martes de controversia”.

Es el día, hace casi dos mil años, que Jesús se enfrenta con los líderes religiosos de sus tiempos. Primero con los sacerdotes y ancianos que cuestionan su autoridad para predicar y hacer milagros. Y luego con los fariseos, quienes le preguntan sobre el tributo y Él responde mostrando una moneda, con la frase que lo consagra cerca de la divinidad:


“Dad, pues al César lo que el del César; y a Dios lo que es de Dios”.


Como hay controversias en todo. Como AMLO dispuso que se pagara a los médicos residentes de la CdMx y de los estados, las tres quincenas que se les adeudan y que el bono sexenal les será liquidado antes de que concluya abril.


O como coincidentemente se suscitó el incendio de la catedral de Notre Dame de París, que guarda una corona de espinas que se cree fue la que los romanos le impusieron a Jesús antes de la crucifixión y que afortunadamente quedó a salvo, igual que la capa de San Luis, el rey Luis IX que es el último en embarcarse en la inútiles cruzadas por rescatar el Jerusalén que ya dominaban los musulmanes.


El fuego consumió y derrumbó la aguja de 69 metros de alto que se encontraba entre las dos torres y obvio, también se perdieron muchos de los hermosos medallones del enorme templo que es ícono de París y que desde 1991 fue considerado patrimonio de la humanidad.


Fue pues, este martes de nuestra actualidad, “Martes de controversias y de un incendio que conmovió al mundo”.


La construcción de Notre Dame comenzó hace más de 850 años sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, que se edificaron sobre un templo dedicado al dios romano Júpiter.


La aguja central, el epicentro del incendio del 15 de abril, se agregó durante una renovación del siglo XIX. Tardó casi 200 años en completarse.


Una de esas dos iglesias, según escrituras que no pertenecen al canon del Vaticano, fue dedicada a la veneración de María Magdalena, la mujer que acompañó a Jesús en todas sus predicas y a la que yo considero autora auténtica del evangelio atribuido a Juan.


Nace la confusión de que Notre Dame, que significa Nuestra Señora de París, era la construcción para adorar a la mujer que, testimonian los 4 evangelios, estuvo al pie de la cruz.


María Magdalena, luego de la resurrección sale de Jerusalén con su hija Sara y el Jesús que no había muerto en la cruz, y llega al poblado francés Aix-en-Provence, luego de un tiempo de estadía en la isla de Éfeso, donde muchos ubican su muerte.


El primer lugar de Francia en el que se sabe hubo culto a María Magdalena fue la ciudad de Vézelay.


Para las corrientes gnósticas del cristianismo, ella es la iluminación del Cristo.


En 1988, Juan Pablo II la llamó “apóstol de los apósteles”.


Todo cae porque es “Martes de controversia”, controversia que es muy común en los antiguos textos de la Biblia y aún en los cuatro evangelios, pues Lucas no le concede mayor relevancia a la mujer nacida en Magdala, el puerto pesquero del mar de Tibiriades.