AMLO disparó vida a huelgas

revista4Q / 05 de 03 2019 / Por Juan Chávez

Secuela de los desatinos de AMLO en materia económica-financiera, hay una lluvia de emplazamientos a huelga este mes de marzo. Haber incrementado el salario mínimo al doble en la zona fronteriza norte, hizo estallar los paros de labores en las maquiladoras de Matamoros, Tamaulipas.


Los paros se han extendido a la planta de Coca Cola y a dos siderúrgicas de Tamaulipas. Algunas maquiladoras están por salir del país; otras concedieron el 20% de incremento salarial y un bono anual por 32 mil pesos.


El "Napito" traído de su exilio en Canadá para ser convertido en senador por Morena, el partido de López Obrador, por si fuera poco, anda incitando a huelgas en ese estado fronterizo, denuncia el gobernador Cabeza de Vaca.


Pero los datos duros son el emblema más expresivo de que López Obrador disparó el "cohete laboral" sin medir las consecuencias.


El presidente advierte el panorama en las relaciones obrero-patronales y pide a los sindicatos "moderación en sus demandas". Hay que considerar, dice, la situación de las empresas; que haya equilibrios, situaciones que, precisamente, toca al gobierno ponderar y, en todo caso, declarar la inexistencia de los paros laborales porque atentan contra le economía nacional.


Su SOS lo resume así: "Hay que mantener los puestos de trabajo".


En nada de eso se fijó con su loca medida de subir al doble el salario mínimo en la frontera norte del país.


Era seguro que la masa laboral, al ser alcanzada en sus ingresos "por el salario mínimo al doble", respingara como respingo y colocara la bandera rojinegra en las maquiladoras, sí, las maquiladoras que se establecen en suelo nacional, por las empresas trasnacionales, bajo el supuesto de los bajos salarios que se pagan en México.


Pero merced a la mediática medida presidencial El Universal denuncia "Efervescencia de huelgas vive el país".


Y sí, hay 15 paros activos y 384 emplazamientos. Entre estos está el de la CROC contra la cadena de tiendas de autoservicio Walmart, señalada para estallar, en unos casos el 5 de este mes de la primavera y en otros, para el día 20.


Como quiera que sea, la base de la negociación de la demanda laboral de un incremento del 20% a los salarios y una participación del 4% en las ventas de los establecimientos, no son, para nada, peticiones para negociar. Walmart ya decidió retirarse del cúmulo de organizaciones empresariales que existen en el país que le significan cuotas por cerca de 6 millones de pesos al año, no obstante que en 2018 registró ventas por 616 mil 910 millones de pesos.


El resquebrajadero de las organizaciones patronales está a la vuelta de la esquina, también como secuela de la medida presidencial de incrementar al doble el salario mínimo. No es que no sea justo; lo que es malo es que haya despertado el tigre de las ambiciones de los líderes de las centrales como CTM, CROC, CROM y de sindicatos como el de los telefonistas.


Faltan las demandas de revisión de sus contratos colectivos el SNTE, el sindicato del IMSS y otros poderosos que van a echar sus gatos a retozar antes de mayo.


La cuestión toral, que parece nadie ve, es que una aparatosa inflación está tocando a las puertas de la economía de México y que al final, los incrementos salariales de nada servirán, pues las empresas, que nunca pierden, los trasladarán a sus gastos de producción y los consumidores, que son los propios trabajadores, pagarán los platos rotos y que AMLO lanzó al aire precisamente para que se rompieran.