Absurdismo

revista4Q / 22 de 02 2019 / Por Juan Chávez

El terminó lo acuñó el filósofo escritor Alberto Camus en su libro "La caída", y ni siquiera, por venir del Premio Nobel de Literatura 1957, figura en el diccionario. Está dirigido no solo a los absurdos en el ejercicio del poder y el mismo inicio de la novela retrata lo que fue, es y seguramente será, la sociedad del orbe.


"Señor ¿puedo proponer mis servicios, sin el riesgo de ser inoportuno? Temo que no pueda hacerse comprender por el estimable gorila que preside el destino de este establecimiento".

La literatura del escritor francés nacido en Argelia cuando era colonia de Francia, es abarcante y parece, en sus vastas líneas, profetizar lo que ahora es, para no citar muchos, Donald Trump y Andrés López Obrador, en sus presidencias de Estados Unidos y México.


Lo que Camus concibió como absurdismo hoy puede identificarse como pragmatismo, algo así como la necedad del muro fronterizo del ricachón yanqui o las consultas del tabasqueño que no repara en realizarlas a como dé lugar...


Es absurdo, aunque no se acepte, llevar a cabo sábado 23 y domingo 24, esa consulta obradorcista acerca de si se pone o no en marcha la termoeléctrica de Huexca en el municipio de Yecapixtla (la tierra de la cecina) del estado de Morelos.


El líder del movimiento opositor, Samir Flores, fue ejecutado la madrugada del último miércoles en su casa y la Comisión Nacional de Derechos Humanos advirtió de los riesgos de pedir la decisión a municipios de Morelos, Tlaxcala y Puebla, y la tarde de ayer viernes hubo una marcha de protesta de Paseo de la Reforma a Palacio Nacional. 
No obstante, AMLO insiste y señaló que no "se puede detener el proceso".

La verdad es que él ya adelantó que la "termoeléctrica va". Así lo expresó en la gira que este mes de febrero hizo a Cuautla, donde se escuchó el sonoro grito de protesta: "En Morelos habrá derramamiento de sangre".


Samir recibió dos tiros en la cabeza, cuando a las 5 de la mañana del miércoles, su mamá lo sacó de la cama: "Te buscan", le dijo. Al crimen, los opositores al funcionamiento de la termoeléctrica, lo llamaron "crimen político".

El presidente, no obstante, el viernes, en su "mañanera" en Palacio Nacional destacó la importancia de poner a funcionar la termoeléctrica que costó "25 mil millones de pesos" y llamó a los habitantes de los municipios a ser consultados, a que "participen".

La consulta por el NAIM que determinó la clausura del proyecto, le costó miles de millones de pesos a la nación, pero al presidente no le mereció la menor estima.


Todo eso es "absurdismo", la doctrina legada por el argelino francés. Si no, ¿cómo identificar las acciones del gobierno de López Obrador?