¿Hay Estado o no hay Estado?

revista4Q / 26 de 01 2019 / Por Juan Chávez

Con López Obrador, la interrogante se hace manifiesta porque a él, según parece, el respeto a la Ley le importa un comino.

En las precipitaciones de su gobierno, que algunos consideran ocurrencias sin ritmo por lo acelerado que las hace surgir, carga arrastras con los ordenamientos jurídicos.

Aparte de la insensatez con que declaró la guerra al huachicol luego de la tragedia de Tlahuelilpan que ya suma 109 muertos, y que le ha conducido a no citar más el vocablo y quedarse simplemente en "robo de combustible", pretende solucionar el espinoso problema con sus "programas sociales", regalando, por ejemplo, 8 mil pesos al mes a las familias que vivan en los 91 municipios afectados por el huachicoleo.

Ya la Suprema Corte de Justicia de la Nación negó la suspensión definitiva al amparo demandado por el general Eduardo León Trauwitz que tuvo a su cargo la protección de los ductos de Pemex y con lo que el alto tribunal precisa que el Ejército no es intocable.

López Obrador, en la primera declaración sobre la tragedia, declaró que el Ejército actuó en formada adecuada, una declaración temeraria ante la inacción de los soldados que tenían bajo su resguardo el ducto que explotó.

El fiscal general de la República, Gertz Manero, está por dar a conocer el resultado de la investigación que lleva a cabo con el establecimiento real del horario de los fatales hechos y con la declaración de los funcionarios federales, estatales y municipales que debieron haber actuado para evitar la desventura.

Pero lo que pone en predicamento al Estado, como la historia política lo define -territorio, población y gobierno- es la multa que por más de 13 millones impuso la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) a Petróleos Mexicanos por el desmonte en Dos Bocas, municipio de Paraíso en Tabasco, para que López Obrador, el 9 de diciembre, colocara la primera piedra de la refinería que se propone erigir en ese lugar.

La sanción es por el desmonte ilegal de vegetación en Dos Bocas y ASEA resolvió además que si el gobierno de López Obrador "desea seguir adelante con el proyecto de construcción de la refinería en el predio citado, deberá someterlo al procedimiento de evaluación de impacto ambiental y solicitar el cambio de uso de suelo en terrenos forestales ante las autoridades competentes".

En otras palabras, no te desboques don Andrés. El poder que el pueblo te entregó es para que respetes la ley, como lo manifestaste en la protesta que rendiste ante el Congreso de la Unión al quedar investido Presidente de la República.

Otra cosa, como la que llevaste a cabo al colocar la primera piedra de "tú refinería", como lo consignó la agencia oficial Notimex, es atropellar el orden constitucional y llevarse en las espuelas al Estado.

¡Aguas! No estás gobernando a Venezuela.