Sigue la guerra

revista4Q / 22 de 01 2019 / Por Juan Chávez

El presidente López Obrador reportó, en su "mañanera" de este martes, que en las últimas horas, incluidas las del lunes, sufrieron ataques la mayoría de los ductos de combustible de Pemex, "provocando fugas peligrosas".

Hubo un incendio en un ducto, sin registro de víctimas pero en una casa de huachicoleros, estalló el combustible robado y resultaron dos muertos.

En Acambay, estado de México, convocó a la población a alejarse de la práctica huachicolera y puntualizó que sus programas sociales son para contener el interés por traficar ilícitamente con los combustibles.

La gira, después de su mañanera, fue a ese municipio cercano a un ducto de la empresa estatal y, por supuesto, ni siquiera se ensució la suela de los zapatos. Todo fue sobre el bendito pavimento y ante cientos de habitantes de Acambay concentrados en una plaza pública. ¡Bendito pavimento!

Así, de lejecitos, sin adentrarse realmente a las áreas de los ductos, sigue la guerra contra el huachicol.

El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, en tanto, anunció que citará a soldados y a las autoridades de Pemex que el viernes de la explosión en Tlahuelilpan, no actuaron con la prontitud requerida por el estallido que se convirtió en tragedia.

Se trata, según el fiscal, de establecer el horario real de los acontecimientos de ese viernes negro que ya reporta 94 muertos.

Las especulaciones podrán ser frenadas sí, con el horario real de los funestos sucesos, el fiscal señala la responsabilidad de quienes debieron haber impedido que el "viejo" piquete a la tubería se expandiera y provocara la enorme fuente que gasificó un volumen considerable de la Premium de alto octanaje que explotó.

No se aceptará, definitivamente, que de las 14:30 horas en que se detectó la toma clandestina, los soldados ni ninguna otra autoridad hubieran impedido el avance de los hechos que desembocaron en la maldición que perseguirá al nuevo gobierno, como aquel incendio de una de las torres de Petróleos Mexicanos en el inicio del gobierno de Peña Nieto o la nula investigación en los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa.

Resulta inaudito que casi siete horas después el incendio haya sido controlado, cuando el Presidente, desde Aguascalientes, había demandado "controlar" el fuego.

Tampoco tiene sustento, ahora, la afirmación presidencial de que ayer atacaron la mayoría de los ductos que corren por el país, "provocando fugas peligrosas en las que nadie resultó lesionado".

Menos, lo que siguió: "Todos los ductos están funcionando bien esta mañana".

Incongruencias ¿no?

Hubo además, un capítulo de misterio: Ante los constantes ataques a los tubos por donde se suministra combustible, "las Fuerzas Armadas presentaron hoy (ayer martes) un plan en privado al presidente López Obrador para reforzar las brigadas las 24 horas del día".

O sea: mayor incertidumbre, más interrogantes que se quedarán sin respuestas en esta guerra contra el huachicoleo que ya está fundida con la otra guerra contra el narco crimen que prendió el 11 de diciembre de 2006 el presidente Felipe Calderón que ahora anda encampanado, con su esposa Margarita Zavala, en la formación del partido ?México Libre?, que mañana tocaremos.