Versión alternativa del Huachicol, según Castañeda

En Nueva York, el equipo de Pemex hizo el ridículo

revista4Q / 17 de 01 2019 / Por Gustavo Cortés Campa

Es altamente probable que en estos momentos, Alberto Velásquez García continúe en el cargo de subdirector Financiero de Petróleos Mexicanos, pese a que, con tono marcadamente despectivo, los ejecutivos de las firmas tenedoras de bonos de deuda de la paraestatal dijeron tajantemente en Nueva York: "Se debe ir; no debe estar ahí".

Cuando la Crisis del huachicol comenzaba a ponerse aguda, Velásquez viajó en compañía del secretario de Hacienda hacia la Urbe de Hierro para una reunión con una cincuentena de ejecutivos que controlan los bonos de deuda emitidos por Pemex, "para presentar el plan de negocios" de Pemex en el nuevo gobierno de la Cuarta Transformación.

A juzgar por lo sucedido, no fue buena idea. Para comenzar, el inglés del subdirector Velásquez resultó deficiente y mientras 
intentaba darse a entender, los financieros neoyorkinos intercambiaban miradas de impaciencia y consultaban sus relojes. Y peor: el documento que se distribuyó entre ellos también era defectuoso en cuanto a "ortografía inglesa" (spelling).

Para colmo, Velásquez no pudo contestar ni una sola de las preguntas formuladas por los convocados, que pretendían una exposición clara de los planes de desarrollo, producción, manejo financiero y temas similares. Tal parece que Velásquez creyó que podía conducirse ante ellos como si fuesen un grupo de diputados de Morena.

Algunos se preguntaron en México: "¿Acaso la austeridad del nuevo gobierno ha llegado al grado de que no se puede contratar un intérprete?"

Según personajes que entienden del asuntillo, ese ahorrito puede llegar a costar muchos miles de millones. Por lo pronto, el valor del bono 2027 cayó varios puntos.

El caso es que el equipo financiero de Pemex, acompañados por el secretario de Hacienda, Carlos Ursúa, fueron a Nueva York a pasar un ridículo espantoso, porque inmediatamente después de la desastrosa reunión, los jefes de las corredurías neoyorkinas salieron a divulgar todo lo sucedido a los reporteros que les esperaban en los pasillos. Se trata de personas con una formación ruda, prepotentes, exigentes, porque sus clientes esperan de ellos excelentes resultados, no explicaciones.

HUACHICOL: LA VERSIÓN ALTERNATIVA DE CASTAÑEDA

Quien fuera secretario de Relaciones Exteriores en el gobierno de Vicente Fox, Jorge Castañeda, quien se mantiene muy activo entre su cátedra en la Universidad de Nueva York (donde mantiene grandes contactos) y su faceta de analista internacional 
en Televisa, además de articulista en El Financiero, nos ofreció el pasado martes 15 de enero "una versión alternativa" a la del nuevo gobierno mexicano en cuanto a la crisis de la escasez de gasolinas por lo menos en 11 estados de la República, algo que aunado al ridículo neoyorkino, titula en su texto del citado diario "La tormenta perfecta de Pemex".

Escribe Castañeda: (versión abreviada) "Circula en diversos medios en Estados Unidos y México, una versión alternativa de la Guerra contra el huachicol.

"Hipótesis: Primero fue la decisión presidencial de suspender las importaciones de crudo ligero, que se mezcla, sobre todo en la refinería de Tula, con el pesado mexicano Maya. Por razones ideológicas, anímicas, históricas y ecológicas, López Obrador tomó la decisión a finales de noviembre y principios de diciembre, de reducir dramáticamente, como informó The Wall Street Journal, las importaciones de crudo ligero. Se refinaba principalmente en Tula. Asimismo, por otros motivos, el suministro del aditivo MTB-I o E a la refinería de Salamanca se suspendía también en esas fechas, de tal suerte que a mediados de diciembre se vislumbraba una situación crítica de desabasto, y eso fue lo que provocó la decisión de cerrar ductos y echarle la culpa de todo al huachicol, o a la guerra contra el mismo.

"Primero vino el desabasto por razones políticas y después, la decisión de la guerra y el cierre de ductos, improvisada y precipitada. Una vez cerrados los ductos, también se produjo un desabasto de gasolinas, por la dificultad de descargar las entregas en los puertos del Golfo, pero también por decisión de AMLO.

"Los medios extranjeros informaron debidamente de la cantidad de buques-tanques varados (sic) en Tuxpan y Coatzacoalcos... de 
confirmarse esta hipótesis, el fin de la crisis no es inminente, puede tardar varios días, si no es que semanas".

También alude Castañeda la "idea" de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, de que podría utilizarse un sistema de "tandeo" de aprovisionamiento de gasolina, según el color de engomado de los automóviles que determina el día que no circulan.

Con su conocida sorna, Castañeda razona: "Eso se llama racionamiento. Existe en Cuba desde los años 60 y es mucho más justo que el orden que impone el mercado. No muy eficiente y moderno, que digamos".

¿SERÍA CAPAZ? ¡SÍ SERÍA CAPAZ!

Efectivamente, antes que apareciese el artículo de Castañeda, surgieron versiones en Internet y en medios, en diferentes tonos y datos, sobre la posible suspensión de importaciones de crudo y de gasolinas procedentes de Estados Unidos.

Se comentaba sobre "largas filas de barcos-tanque frente a los muelles de Pajaritos".

Finalmente algún reportero en las conferencias mañaneras aventuró una pregunta sobre eso, y el presidente López Obrador, al contestar dejó entrever que su habitual gesto, digamos magisterial, que suele asumir ante los periodistas, se apagó notablemente al decir: "Desgraciadamente importamos crudo y gasolinas de Estados Unidos", pero desvió hacia otros comentarios el tema y no dio respuesta a preguntas de "si acaso se consideran importaciones de otras partes del mundo?, en discreta alusión a los rumores de que ?se preparan compras a Venezuela".

En esos momentos me parecieron rumores exagerados, producto de la imaginación calenturienta de los detractores viscerales de la 
presidencia lopezobradorista, que suelen ser la contraparte de los pasionales amlovers.

Pero una revisión cuidadosa de la versión de Castañeda, quien tiene fuentes de información generalmente de alto nivel, tanto en México como en Estados Unidos, nos mueven a reconsiderar la posibilidad: ¿Realmente el presidente ordenó suspender importaciones de crudo y gasolina? Si fue capaz de tirar a la basura la mayor obra de infraestructura de los últimos 40 años, como el aeropuerto... pues ¡sí sería capaz!

Existe el testimonio del ex director de Pemex, quien en septiembre pasado habría recibido la llamada de su sucesor, el ingeniero agrónomo Romero Oropeza, y a nombre de AMLO le pidió "suspender las compras de crudo", cosa que rechazó.

Y existe también el antecedente de que igual petición tuvieron funcionarios del sector salud, también en septiembre, de suspender todas las compras de medicinas para el año 2019. Con sorpresa, los funcionarios rechazaron tajantemente la petición, porque "eso habría dejado al país sin medicinas todo el año".

OCURRENCIAS EN TORRENTE

En otras palabras: muchas semanas antes de que AMLO tomara protesta como presidente el primero de diciembre, las ocurrencias fluían como torrente en verano, todas producto de prejuicios ideológicos, lo mismo que de filias y fobias, según el caso.

Ocurrencias cada semana, cada día, cada hora. La Guardia Nacional fue ocurrencia de las primeras después del primero de julio. Semanas después, ya "nombrado" Alfonso Durazo, éste anunció que quedaba desechaba "por muchos problemas que implica su creación". Pero después, el dos de octubre, en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, en plena conmemoración de los 50 años de la matanza de estudiantes y ciudadanos comunes, 
López Obrador presidente electo anunció "La Guardia Civil" que fusionaría Ejército, Marina y Policía Federal, y que ?combatirá al crimen organizado sin uso de la fuerza" (¡!)

A finales de octubre, la "Guardia Civil" quedó desechada y renació la "Guardia Nacional".

Ya instalado (o algo así) el nuevo gobierno, dentro de lo que se podría llamar "círculo íntimo" del presidente, surgieron fuertes voces disidentes: la diputada Tatiana Clouthier, quien fuera la jefa de campaña de AMLO, se manifestó con vigor contra "la militarización" de la lucha contra el crimen, lo mismo la flamante secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Pero pocos días después, la misma Sánchez Cordero, con tono de ostensible molestia dijo a los reporteros: "No serán militares, serán policía militar ¡policía, policía!"

Se envió el proyecto de reformas a la Cámara de Diputados y en automático hubo pronunciamientos en contra de expertos por el mando militar de la Guardia Nacional. Los legisladores de Morena "daban la pelea" cuando les llegó "la contraorden": Será de "mando mixto", civil y militar. Marcha atrás, a corregir todo.

Pero no ha terminado el asunto. Vendrán más volteretas.

¿Habrán leído los diputados de Morena la novela 1984 de George Orwell? Sería muy recomendable lectura.


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