¿CON AMLO, PEÑA SALVA A MÉXICO?

revista4Q / 27 de 11 2018 / Por JUAN CHÁVEZ

El peñismo hundió más a México. No hay certidumbre de cómo nos va a ir con el nuevo presidente del país.

Un referente del balance del sexenio de Peña Nieto, se expresa con un solo nombre: Andrés Manuel López Obrador.

La descripción del gobierno que termina, no es mía. Es de Jorge Castañeda, que fuera secretario de Relaciones Exteriores y que ahora es prominente analista político.

Y no se puede negar que Castañeda tiene razón.

Peña fue buen candidato y regresó el PRI a Los Pinos, que ahora López entregará al pueblo como espacio que le corresponde, únicamente para ejercer un trastabillado y corrupto gobierno que le entregó el poder al que lo acarició y ansió en tres candidaturas., el 1 de julio, en unas elecciones que significaron para el PRI su tácita muerte.

O a la mejor Peña Nieto, incapaz de salvar a México de la inopia, pensó que el hombre de las consultas, con su anunciada cuarta transformación, va a resultar el gran Mesías para los mexicanos que siguen en un país tercermundista y lacerantemente pobre.

Más allá, López no se ha significado por acercarse al pueblo miserable y, al contrario, parece que lo desprecia.

No bastan los proyectos sociales que sometió al voto en su segunda consulta. En el fondo, éstas, las consultas, no son más que llamaradas de petate del que no se atreverá a gobernar sin "sus afamadas consultas".

No quiere quitarse la máscara tras la cual esconde su populismo rabón y su discurso de "cambiaré todo".

Pero es un autoritario de siete suelas. Y el que no esté con él, va resultar su enemigo. Ya lo ha dicho en mil formas, y ha dejado anotado que, con el poder en las manos, los destruirá.

No es nada dado al diálogo. Sí a la imposición de sus ocurrencias o de sus políticas si se quiere.

Ya los mercados financieros mandaron su primer aviso este "lunes negro". Y Carlos Uzúa, quien será su secretario de Hacienda, salió a los medios para intentar apaciguarlos. El gobierno de López Obrador no tocará las Afore ni el fondo de las reservas internacionales, declaró.

Hay un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que este 30 de noviembre se va, tras 15 años de servicio en supremo Poder Judicial.

Lo sospechoso es que Peña Nieto no haya enviado la terna constitucional al Senado para que decida quién sustituirá a José Ramón Cossío. ¿Pretenderá también que López Obrador ponga ahí a un incondicional?

Lo peor sería que el nuevo mandatario iniciara la práctica del nepotismo, la que en él es usual, dado que sus hijos están "en su consejería" y tal vez cobrando dinero de alguna parte oficial.

Suenan la hija de la ex ministra y futura secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero y la hija del "asesor gratuito" del proyecto Santa lucía que tumbó el NAIM, para figurar en la terna.

Es Peña todavía el que, en tal gesto, derrumbaría al país y, sobre todo, al único baluarte que México tendrá para oponerse a los autoritarios mandatos del centralizador del poder que muchos vemos como propios de un dictador.