A contaminar, grita AMLO

revista4Q / 27 de 11 2018 / Por Juan Chávez

Por paradójico que parezca, así es. En el Senado, uno de sus testaferros dijo que el sistema eléctrico nacional se sostiene con alfileres y anunció la construcción de una carboeléctrica, que sale más barata que una que queme gas.

El presidente de la Comisión de Energía en la cámara Alta, Armando Guadiana, habló de la idea que López Obrador se trae. Además de su refinería petrolera, también quiere construir un par de termoeléctrica sin importarle en lo más mínimo contaminar el ambiente y darle en la madre al cambio climático.

El senador Guadiana se paró el cuello con el anuncio. Quemando carbón, la nueva termoeléctrica que se propone el nuevo gobierno, gastaría entre 800 y mil 120 millones de dólares.

Manuel Bartlett, que tendrá a su cargo la Comisión Federal de Electricidad, habla de dos nuevas termoeléctricas en el gobierno de López.

El redomado ex priista (redomado porque López lo trae en la bolsa como uno de sus peoner del ajedrez morenista), piensa ladinamente como priista y le importa un carajo, como al que es su nuevo jefe, don Andrés, contaminar más al país.

Reciente estudio dado a conocer por la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte, revela que las cerca de mil plantas generadoras de electricidad de México, Estados Unidos y Canadá "son líderes en contaminación".

Las plantas que queman carbón para producir energía generan lluvia ácida, smog y aceleran el cambio climático. Favorecen además la presencia de mercurio tóxico en peces con los que el hombre se alimenta.

El carbón, según el análisis, es el responsable del 86% del total de emisiones de bióxido de azufre y de 90% de óxidos de nitrógeno. Añade que las emisiones de bióxido de carbono de las carboeléctricas, ocasionan el efecto invernadero.

Todo eso, le importa mono al señor de las consultas y se tira a matar para matar con la anunciada planta de electricidad, a partir de la quema de carbón.

México, así, seguirá lucido. Entra al supremo poder alguien al que solo le importa la obra que viste y que lo encarama en buenos porcentajes de imagen pública.

Lo que dañe al medio ambiente e intoxique a la población, le vale camote... ya sentado en la silla del águila.