Monreal se sale del huacal

revista4Q / 16 de 11 2018 / Por Juan Chávez

La iniciativa de Ricardo Monreal en el Senado es, seguramente, lo que viene cuando López Obrador esté despachando ya como presidente constitucional en Palacio Nacional.

Ir contra las cuantiosas comisiones que los bancos se adjudican para incrementar sus súper millonarias utilidades, es ir contra los designios del nuevo jefe del Ejecutivo que repite su compromiso de campaña de no promover ajustes a la banca en sus tres primeros años de gobierno.

Pero el trancazo contra los mercados pegó más fuerte que la cancelación del NAIM en Texcoco: más de 5% cayó la Bolsa Mexicana de Valores y el dólar está rasguñando el "cielo" de los 21 pesos.

Fue, el pasado, un auténtico "jueves negro".

Algo que habla de traiciones políticas o de ajuste en las entrañas de lo que AMLO dispone con su Morena y sus muy presumibles "activos".

Cuestión de recordar que Ricardo Monreal, dueño del Senado ahora, apechugó la señal de Andrés para enterrar su sueño de ser el candidato de Morena a la jefatura de Gobierno y despejarle el camino a Claudia Sheinbaum que en diciembre tomará posesión.

López y Monreal pactaron el futuro del primero, que llegó al Senado para convertirse en presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador de la mayoritaria bancada de Morena.

La iniciativa de ley que Monreal presentó va dirigida a prohibir hasta 12 comisiones bancarias por ser consideradas desproporcionadas y que afectan a los usuarios de la banca comercial que ya respingó y declara que no son "usura", aunque afirmen un mayor enriquecimiento de los banqueros nacionales, subsidiarios de bancos de España, Canadá, Estados Unidos y Reino Unido.

El caso es que López Obrador se ha deslindado de tan importante proyecto legislativo y demanda a sus conclapaches en el Senado "mandarlo a la congeladora".

Monreal ha dispuesto que no se detendrá el proceso legislativo de "su" iniciativa, cuyo pre dictamen ya se elabora en comisiones de Hacienda y Asuntos Legislativos.

Promete que antes de que concluya el periodo actual de sesiones se discuta en el pleno senatorial y, en su caso, se apruebe o rechace.

De llegar a culminar, al presidente López Obrador le quedará el recurso de vetarlo y no publicarlo para que se convierta en ley.

Entonces, de ser así, se pondrá en claro que el nuevo presidente no está del lado de los más jodidos y que estará postrado ante el poder económico de los bancos.

Los bancos subsidiarios y el mexicano Banorte, cobran comisiones más altas que sus centrales. Así, en 2017 registraron una utilidad de 108 mil millones de pesos lo que significó la tercera parte de los ingresos del sector bancario, de acuerdo a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

El 33% de los ingresos de Citibanamex provienen del cobro de comisiones, para Banorte es el 31%, para BBVA Bancomer el 36%, para HSBC el 33%, para Inbursa el 30%, para Santander el 39 y para Scotiabank el 19%.

Entre las comisiones más representativas están las vinculadas a las tarjetas de crédito que suman 1,056.

En los cuarenta y tantos bancos que operan en país, hay un total de 5,310 comisiones que se recargan sobre los dineros de los usuarios. Algo, definitivamente, que desgasta la economía de las clases pobre y media que acuden a los bancos por servicios de nómina y de crédito.

La comisión bancaria, incluso, es automática. Salta en la red de los cajeros donde usted ingenuamente introduce su plástico y no le da importancia al mordisco que el banco le da a sus centavos.

Pero la legislación debiera extenderse a los negocios que realizan operaciones como sucursales de los bancos y cobran de diez a 30 pesos por operación, incluidas las boletas de pago de servicios de los gobiernos estatales.

¡Ya basta de ser víctimas de la insaciable usura de los bancos... aunque AMLO, en disputa abierta contra Monreal, se oponga!