Stan Lee, fallece a los 95 años

LOS CÓMICS ESTÁN DE LUTO

revista4Q / 13 de 11 2018 / Por Juan Chávez

Ayer murió Stan Lee, considerado una de las grandes leyendas del mundo de los cómics y los superhéroes.

Un genio que tradujo su talento en grandes producciones de Hollywood y videojuegos cuyas franquicias son millonarias.

Creó personajes de a montón. Más de 300, dicen las crónicas consagradas a quien califican un ícono de la industria que durante las últimas décadas de su vida mantuvo hacia su creación todo el interés de millones de lectores de sus cómics.

Superman, Spider Man y X-Men, destacan entre su vasta producción.

Fue el genio de las historietas, como llamamos en México a los cómics.

¿Por qué le consagro mi comentario de hoy?

Por la simple razón de que una historieta, me refociló, en el primer viaje que hice a Puebla, arrastrado por la autoridad paternal.

¿Qué te compro para que leas en el camino?, me preguntó mi padre a punto de que abordáramos el camión que iba a correr por la vieja carretera que suma más de 300 curvas y profundos precipicios.

Allá por los finales de los 30 del siglo pasado ni soñar en que un día iba haber autopista, para sortear el peligroso curverío.

--¿Te compro el Dick Tracy?, me inquirió mi papá.

--Si le contesté, sin saber lo que mi padre me estaba ofreciendo.

Tendría yo unos cinco años y había aprendido a leer a insistencia de mi madre, que desde los cuatro, cuando estaba a penas en kínder, me exigía:

--Léeme, cuando estaba planchando la ropa de la familia. Éramos 7, mis padres y cinco hermanos.

Su tarea era tan pesada como la mía, que tuve que instruirme en la lectura bajo la voz enérgica de doña Angelita y a tan corta edad.

Nunca fui aficionado a la lectura de las historietas. Pero esa primera vez tuve que chutarme el Dick Tracy y saber, por explicaciones de mi padre, que había surgido como "tira de prensa" el 4 de octubre de 1931 en el "Chicago Tribune" y que en 1937 había saltado al cine y a la radio.

Mi papá sabía la historia de la historieta porque había vivido en Los Ángeles unos años, antes de casarse con mi mamá.

En otro viaje al que me llevó, a León, Guanajuato, me compró The Spirit, una historieta creada en 1940 por Will Eisner y que originalmente formó parte del suplemento dominical de periódicos estadounidenses.

En los cómics se refleja, invariablemente, la lucha entre el bien y el mal, y siempre los superhéroes ganan.

Es la temática de los cómics de Estados Unidos, lejos, por ejemplo, del mexicano Gabriel Vargas, ya también desaparecido, pero que dejó para la historia su historieta que retrata a la Familia Burrón. Es otro rasgo, la vida de una familia pobre, de las que México, infortunadamente, está inundado.

Pero también de nuestro país, con igual sello, está Memín Pinguín, historieta de Sixto Valencia, otro autor que nació para hacer del negrito Memín, el héroe de su publicación bisemanal y que, igualmente, ya no está entre nosotros.