"Más formato de primer informe que discurso"

BORRADOR DEL DISCURSO EL PRIMERO DE DICIEMBRE

revista4Q / 18 de 10 2018 / Por Gustavo Cortés Campa

De un amigo ligado a Morena (en algo de "promoción a la cultura") me llegó un documento maestro que contiene "lineamientos básicos", una especie de borrador del que sería el discurso de toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador como presidente de algo así como 120 millones de mexicanos, pero que tal vez tiene "más formato de primer informe" que un discurso inaugural.

Sólo faltarían los famosos "anexos" con referencias, detalles, números y los sustentos de programas ejercidos en beneficio de la mejor comprensión de los legisladores.

El texto se calcula para una lectura de 35-40 minutos, tomado en cuenta el estilo de pausas constantes del todavía presidente electo. Y se advierte, de entrada, la ausencia de toda referencia a la austeridad republicana (¿Por aquello de la fastuosa boda Yañez-Silva?)

Hay un concepto muy repetitivo en el texto: "Las mayorías". Esas que le dieron el voto para sumar 53 por ciento del total de los sufragios, y también el señalamiento, más o menos accesorio, de que "también habrá respeto para las minorías que no votaron" por su persona.

El problema es que, quizá se pueda pasar los seis años de su gobierno haciendo algo así como categorizaciones para explicar eso. ¿El respeto a las minorías es opcional para el poder, al grado que se requiere expresarlo con ese énfasis?


Se nota además, que hará uso de todos los datos -duros y blandos- para la construcción -o no- del NAIM; que el Tren Maya va porque va y punto.

Hará una explicación pertinente de que puntos eliminará o cambiará de la reforma educativa. Anunciará "un nuevo sistema de legalidad laboral". (¿?)

Hará además un solemne pronunciamiento en el sentido de que su gobierno "instaurará el Estado de Derecho", pero no da detalle alguno, ni siquiera indicios de cómo hará tal cosa. Pero sí es evidente que con sólo enunciar eso, implica forzosamente que en este y todos los gobiernos anteriores "no hubo Estado de Derecho".

Cosa curiosa, por lo menos, si se toma en cuenta que doña Olga Sánchez Cordero fue varios años ministra de una Suprema Corte de Justicia que funcionó en un régimen donde el "Estado de Derecho" estuvo ausente.

Hará un pronunciamiento en el que promete "devolver el liderazgo" a las organizaciones sindicales, con alusiones a mineros (¡Napito!), maestros (¿La CNTE?) y campesinos.

Pero lo que se advierte es que, entre los próceres que recibirán una especie de saludo presidencial serán, pues precisamente Napito, Elba Esther Gordillo y ¡asústese usted! ¡Carlos Romero Deschamps!

Pero bueno, es un borrador. Todo puede adquirir otro tono, otro color, hacia el primero de diciembre. (¡Sujétese los cinturones!)

TAIBO II Y LOS "FUNCIONARIOS INOXIDABLES"

Paco Ignacio Taibo II, Tatiana Clouthier y John Ackerman anduvieron hace poco por Monterrey.

Sostuvieron una plática -"conferencia", le dicen- con estudiantes y profesores de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Entre otros planteamientos tremebundos, dijo:

"La austeridad republicana es uno de los principales mandamientos (nótese el estilo bíblico) para quienes forman Morena, y más aún para los que ocuparán puestos en el nuevo gobierno"

- ¿Cómo se logrará esto?- inquirieron, intrigados, varios presentes.

- Con funcionarios y burócratas inoxidables- respondió el escritor.

Abundó: "Además de inoxidables, alejados de la rapiña y el saqueo característico del gobierno, capaces de soportar las toneladas de mierda que hay en su alrededor". (Bueno, quizá fuese mejor que, en lugar de soportar el hedor de la mierda a su alrededor, se dedicasen a retirarla a paladas de las oficinas gubernamentales ¿O no?)

En el tema de la Cuarta Transformación del país, Taibo II señaló con gesto contundente: "Llevamos 20 años hablando de un proyecto como éste y ahora podemos hacerlo desde el poder".

Un académico y periodista inquirió si acaso eso de proclamar por anticipado la Cuarta Transformación, "¿no podría ser una postura arrogante y pretenciosa?" (Tomando el criterio de que la historia es la que coloca y denomina los sucesos relevantes, con suficiente distancia).

Pero el escritor y activista respondió: ?No está mal anunciarla, porque si no se establece un pensamiento utópico (¡!), estaremos condenados al pensamiento rascuache, caracterizado por su inmediatez, por la creencia del "nada se puede", por la convicción de que "todo es imposible" y por la aceptación de que todos los mexicanos somos unos huevones".


Añadió que "... el pensamiento rascuache está muy penetrado por el neoliberalismo y el individualismo, que le cierran la puerta a la utopía. La Cuarta Transformación nos pone en sintonía con la Independencia, pero la de Hidalgo, no la de Iturbide; con la Reforma y la batalla de conservadores contra liberales y con la convicción de Francisco Zarco, con que "la libertad de expresión no se pide, se ejerce" y con el pensamiento agrario de Villa y de Zapata".

(Largo y enredado planteamiento, sin problema de que Hidalgo nunca pronunció la palabra independencia y que Iturbide la consumó con la misma proclama - el Plan de Iguala- de ofrecer el trono de México a Fernando VII; que Zarco vivió años en Estados Unidos y en muchos artículos destacó la coincidencia del pensamiento liberal de la Reforma con los logros de la democracia de Estados Unidos y que Zapata abominaba de la imagen de Juárez, ya que fue el de Guelatao quien proclamó lo inútil de la comunidad indígena y quería hacer de los indios "farmers" al estilo EU)

ENTONCES ¿QUÉ VA A RESOLVER AMLO, TATIANA?

De la intervención de Tatiana Clouthier, me parece que es muy interesante su respuesta a los planteamientos de los estudiantes, los que hicieron notar el gran compromiso adquirido por AMLO de transformar al país de arriba abajo, y dijo, con tono dolorido:

"Es injusto esperar que el nuevo gobierno resuelva todos los problemas del actual y sus antecesores".

¡Caramba! ¿Pues qué pasó Tatiana? ¡Eso, exactamente eso, fue lo que prometió López Obrador en tres campañas electorales, pero sobre todo en esta tercera y última (¿por el momento?), en la que prometió, de manera por demás solemne que "... en el momento mismo en que asuma la presidencia, se acabará la violencia, la pobreza, la desigualdad... habrá paz, felicidad y bienestar para todos".


Y ahí están los videos, las notas de periódicos y los programas de televisión, por si el Alzheimer...

PD: En cierta obra de teatro, hace algunos años, el autor puso un diálogo donde el galán se despedía de su dama:

"¡Adiós, amor mío! Parto a la Guerra de los 30 años"

Algún crítico teatral algo amargo, señaló lo curioso de que no sólo supiera que esa guerra pasaría a la historia con ese nombre, sino que también, que duraría 20 años. (Eso, por lo de la Cuarta... eso, pues.)

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