Mexicanos conmemoran sismo de 2017

A UN AÑO DEL 19S, LA TRAGEDIA CONTINÚA PARA MUCHOS MEXICANOS

revista4Q / 19 de 09 2018 / Por REDACCIÓN 4Q

A un año del sismo que sacudió la capital y a otros estados del país, miles de personas de nuevo levantaron el puño en alto y en un minuto de silencio, los mexicanos recordaron a las víctimas que fallecieron aquella tarde del 19 de septiembre a causa de un sismo de 7.1 grados que laceró distintos puntos de la CDMX, Edomex y otros estados, lugares donde la tragedia se volvió víctima de la impunidad y fraudes millonarios, pues mucha gente aún sigue damnificada y otros tantos bajo riesgo inminente.  

Además de que también se cumplen 33 años del temblor de 1985, habitantes de CDMX, (uno de los puntos más afectados) entre llanto y sentimientos reavivados, familiares, vecinos y ciudadanos en general realizaron un macro simulacro, así como misas, honores, pases de lista y por supuesto se hizo el recuento de cifras que revelan los daños que sacudió la capital mexicana.

Sabemos que durante el sismo fallecieron 228 personas, miles resultaron heridas (se desconoce la cifra exacta) y se estima hasta en 14 mil la cifra de damnificados en la Ciudad de México, mismos que han tenido que buscar vivienda nueva e incluso acampar a las afueras de lo que fue su hogar, o pedir apoyos para rentar vivienda. Aunado a esto, hasta el momento se han reportado el fallecimiento de nueve adultos mayores que vivían en campamentos. Además, se sabe de despidos o abandono de empleos a falta de ingresos para reparar los daños en su lugar de trabajo, niños y jóvenes con rezago educativo ante los daños de escuelas y deterioro en la salud por falta de agua y saneamiento apropiado. El total y su situación específica de estas personas siguen sin contabilizarse.  

En cuanto a daños estructurales, sabemos con certeza que 60 inmuebles se derrumbaron y que se reportaron con afectaciones 22 mil 182 inmuebles ante el gobierno de la Ciudad de México. En este orden, según las últimas cifras se había alcanzado a clasificar el 83% de los inmuebles reportados, de los cuales sólo el tres mil 322 de los reportados habían sido dictaminados con algún tipo de daño y riesgo asociado: el 24% con alto riesgo, 15% con riesgo medio y la gran mayoría -60%- de riesgo bajo. Asimismo, se habían demolido 310 inmuebles por el riesgo que representaban, es decir, cinco veces el número de edificios que se derrumbaron.



Estas cifras oficiales señalan que hay mil 334 inmuebles con afectaciones importantes, de los cuales 185 no son habitables ni reparables. Sin embargo, la gran mayoría pueden ser reparados (818) o son habitables (229) con las reparaciones y reforzamientos adecuados, lo cual requiere de un presupuesto suficiente, pero desgraciadamente los recursos del gobierno mexicano e incluso los otorgados por organizaciones importantes y gobiernos de otros países, han sido cifras millonarias mal utilizadas pues muchas personas continúan esperando una respuesta de apoyo.

A tiempo sabemos que el sismo también generó  daños en 117 hospitales y clínicas de salud, en 326 inmuebles culturales no catalogados, en mil 936 inmuebles educativos, así como en dos mil 656 negocios y en mil 386 edificios patrimoniales. También, se reportaron cinco mil 429 afectaciones en la red hidráulica y cinco vialidades dañadas. Los hundimientos y la falta de mantenimiento han dejado sin agua a cerca de un millón de personas y se calculan más de mil 600 fugas. A esto se le añade las afectaciones sufridas en el metro, las cuales incluyen daños en la línea 12.

Con todo esto, aún no se tiene la estimación oficial del valor económico que representan estos daños, incluso, no hay criterios para que las autoridades prioricen para atender casos críticos (que aun son muchos) no hay un programa claro con plazos de trámites o metas por cumplir. A un año de a tragedia sólo hay cuatro proyectos de reconstrucción de viviendas en manos del INVI y un programa de vales para apoyar proyectos, estudios y arranque en la construcción o reforzamiento de edificios. Algunos reportes indican que se reconstruirán 41 edificios y se reforzaran 18 con fondos públicos, sin duda buenas noticias, sin embargo aún no se señalan los tiempos y no se sabe si esta reconstrucción sea suficiente para los damnificados.

Finalmente los sismos de septiembre de 2017 mostraron la falta de prevención que tiene la ciudad para atender desastres. Y por si fuera poco dejaron claro que ni siquiera la información que corresponde a los edificios dañados en el sismo de 1985 y otros está actualizada; algunas de las demoliciones actuales han sido inmuebles que sufrieron daños desde el 85 y nunca fueron debidamente atendidos. A pesar de la actualización de normas técnicas y reglamentos, la ciudad no tiene un inventario, medidas o fondos para reforzar o renovar edificios que han soportado 10 o 15 sismos de más de seis grados. Muchos, incluso, no saben si viven en zonas de alto riesgo, tampoco tienen las recomendaciones precisas para mantener sus espacios de trabajo, viviendas o escuelas.

El sismo también dejó clara la falta de profesionistas calificados que puedan asumir la responsabilidad de evaluar daños y recomendar medidas. Detrás de ello se encuentran la ausencia de profesionalización de las distintos niveles de gobierno, los cargos en las delegaciones han terminado siendo un botín político.