Control de programas, diseño de mando territorial

AMLO: ¿A LA RECUPERACIÓN DEL TIEMPO PERDIDO?

revista4Q / 25 de 08 2018 / Por Gustavo Cortés Campa

Los acontecimientos post-electorales parecieran confirmar que el presidente electo (eliminemos lo de virtual), Andrés Manuel López Obrador, tomó la decisión de recuperar en lo posible todo el tiempo perdido a lo largo de 12 años (2006-2018) cuando la mafia del poder (según su particular perspectiva) le arrebató la presidencia de la República.

Por eso, a diferencia de todos sus antecesores, adelanta gabinete (recomponiendo sobre la marcha, como se ha visto), programas, reformas, reestructuraciones... mucho de eso difundido por anticipado, ya haya sido en las dos anteriores campañas o en ésta en que resultó triunfador.

Pero una novedad que ha levantado muchas cejas quizá sea el anuncio de la desaparición de las delegaciones federales en los estados y la concentración de todas sus funciones en una sola coordinación estatal de programas de desarrollo en cada estado de la república. Todo indica que acaba la mano suelta de los gobernadores.

El diseño aporta además un gran salto jerárquico: esos coordinadores reportarán directamente al presidente de la República, no a los titulares de las diferentes secretarías de Estado a las que competen asuntos como agricultura, comercio, minería, pesca, Procuraduría General de Justicia, comunicaciones, Gobernación, etcétera.

No ha faltado analista que haya equiparado esto con los comisarios políticos, creados por Stalin en la desaparecida URSS, y que metían sus narices lo mismo en asuntos militares y navales, de industria y comercio, administración de justicia, asuntos hospitalarios y atención a la salud, de prensa, radio, asuntos diplomáticos, investigación científica y tecnológica y de la burocracia en general.

Esta interpretación podría tener mucha fuerza dado el hecho de que se han conocido nombres de casi seguros "coordinadores", mismos que han resultado ser, en el caso preciso en que Morena no tiene (aún) en sus manos el gobierno estatal correspondiente, los enemigos personales del gobernador, al mismo tiempo que dirigentes estatales del partido morado.

Los coordinadores, en primera función, van a proponer los proyectos a los secretarios de Estado; en segundo, tendrán la última palabra en contratos y licitaciones.

En otras palabras: la nueva estructura no sólo golpeará a los gobernadores, sino que también les tocará a los miembros del gabinete. ¿Criterios políticos por encima de los criterios técnicos?

PODER ANTICIPADO A FUTUROS CANDIDATOS

En suma: de confirmarse todo esto (y sólo podrá ser modificado o cancelado por AMLO), esos coordinadores adquirirán categoría de personajes todopoderosos en los estados, a los que habrá qué buscar para arreglos, favores, empleos... como aquellos terribles comisarios políticos del estalinismo.

CANDIDATOS SEGUROS

Un añadido: Los nombres que han surgido corresponden, nada menos "a los más fanáticos dirigentes estatales de Morena", los más sólidos combatientes en la causa que llevó al triunfo a AMLO y los que mayor nivel de confianza han construido en torno al presidente y líder.

A ese férreo entramado de poder regional y local, se añade la evidencia de que en los estados gobernados por partidos diferentes a Morena, en las siguientes elecciones para gobernador, el candidato indiscutible será precisamente el coordinador, tal y como se hizo el año pasado para anticipar candidaturas, hacer campañas anticipadas y sacarle el bulto al INE, lo que se hizo con éxito notorio.


En Baja California, por ejemplo, el coordinador será Jaime Bonilla, senador electo quien, como líder estatal de Morena, le hizo la vida imposible al gobernador panista de la entidad.

En Durango, va firme Enrique Novelo, secretario de Finanzas de Morena.

En Guerrero, nada menos que Pablo Amílcar Sandoval Guerrero, ex candidato de Morena al gobierno del estado, quien perdió por amplio margen frente al priista Héctor Astudillo. Es hermano de Eréndira Sandoval y, por lo mismo, cuñado de John Ackerman, un gringo algo raro, maestro en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM y cuyo currículum incluye cargos en el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros bancos internacionales, esos que precisamente son señalados por la izquierda como "instrumentos del imperialismo para el sometimiento de los pueblos del mundo". La familia Sandoval ha estado ligada a la guerrilla en Guerrero.

En Jalisco, figura en la lista Carlos Lomelí, quien perdió en las elecciones la gubernatura que ganó Enrique Alfaro, postulado por Movimiento Ciudadano. Ahora, el morenista irá por el desquite, con todas las barajas políticas, administrativas y presupuestales en la mano.

Para el Estado de México, Delfina Gómez, la candidata de Morena inventada por AMLO desde una oscura alcaldía de Texcoco, donde sólo era la figura decorativa de los caciques perredistas (ahora morenistas) y que impugnó el apretado resultado electoral que dio el triunfo al priista Alfredo del Mazo Maza. Delfina es maestra de primaria y en su campaña exhibió limitaciones de expresión que llamaron mucho la atención lo mismo de los medios informativos que de los electores y en conferencias de prensa le resultaba verdadera tortura encontrar términos y conceptos con qué responder a los reporteros y/o conductores de radio y televisión.

Pero ahora, con el poder en la mano (y, de seguro, con "asesores" designados desde el centro) tendrá una magnífica oportunidad de desquite.

Otro perdedor que podrá tomar dulce revancha sería Miguel Ángel Navarro, perdedor de las elecciones en Nayarit.

Otra cosa, seguramente, será con Rabindranath (¡vaya nombre de Nóbel!) Salazar, quien fue precandidato a la candidatura de Morena, pero quizá sólo de escenografía, y su "disciplina" será ahora premiada con el puesto, pero nada de ponerse al brinco al flamante gobernador por Morena, Cuauhtémoc Blanco, toda una joya de la política moderna, quien no requiere de presentación.

En Puebla, todo indica que Miguel Barbosa, el morenista de último minuto, el que decidió tragarse todos sus discursos y todas sus tronantes declaraciones contra AMLO para defeccionar e irse finalmente con quien le pondría en las puertas del triunfo, pues se quedó frente a la puerta y no pudo entrar, porque la esposa del ex gobernador le ganó con cuatro puntos porcentuales.

Así, mientras Barbosa va al Trife a reclamar "fraude", AMLO nombró a Rodrigo Abdalá, quien fue precandidato por el PRD y se fue a Morena, donde sacó el premio mayor, como todopoderoso coordinador nombrado por el presidente electo.

En Yucatán, Joaquín Díaz Mena, de antigua prosapia panista, emparentado con los Correa Rachó, fue candidato perdedor de Morena, pero ahora se apresta a desquitarse con el puesto que será de enorme poder.

¿SEGUROS GOBERNADORES?

En medios periodísticos y académicos, los coordinadores estatales serán, además de las funciones administrativas y legales que tendrán, serán los ojos y los oídos de AMLO en cada entidad.

Tendrán además, permiso para hacer campaña anticipada (fórmula favorita de AMLO) utilizando para el caso los enormes recursos financieros, presupuestales y políticos a su disposición. Una derrota no será admisible, y en ese improbable caso, serían fuertes candidatos al ostracismo, por decir lo menos.

TODO EL PRESUPUESTO

El presupuesto de egresos de los estados promedia en general, el 50 por ciento procedente de la Federación. Pero en los estados del sur-sureste, puede llegar al 95 por ciento y más, de recursos federales.

En los sexenios de Fox y Calderón (principalmente el primero) los presidentes de la República funcionaron literalmente contra la pared, con los gobernadores con el chantaje como sistema: "Me abres la llave del gasto o te la hago de tos con acusaciones de favoritismo, bloqueos e intromisiones anticonstitucionales en asuntos de un estado libre y soberano".

Con la prensa en 100 por ciento en contra (maiceada por los gobernadores, además), los presidentes panistas no tuvieron opción y cargaron además con el desprestigio de los literales saqueos de los gobernantes estatales.

Pero el asunto da un giro de 180 grados. López Obrador tiene los dados en la mano. Si un gobernador decide enfrentarlo, el presidente de la República puede esgrimir el texto constitucional: los estados libres y soberanos financiarán sus gastos con los impuestos que corresponde recaudar según los términos del Pacto Federal.

Las participaciones federales son fondos acordados en nivel administrativo y como colaboración de la Federación, de acuerdo con las capacidades presupuestales.

Si las capacidades presupuestales no alcanzan para ciertos estados y ciertos gastos, pues... ¡Cobre usted impuestos, señor gobernador y deje de estirar la mano hacia el centro!

Indudablemente que será la respuesta... si algún gobernador se atreve a repelar.

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