En el mundo mágico de la Pejenomics

EMPRESARIOS, NESTORA SALGADO, DINERO NEGRO Y EL INE ¿EN PUGNA?

revista4Q / 03 de 06 2018 / Por Gustavo Cortés Campa

José Antonio Meade, finalmente, colocó un tema en la agenda electoral, al señalar lo que hace tiempo debió ser escándalo, pero que, como muchos otros asuntos, ha pasado de noche: el de la candidata (plurinominal, of course) al Senado por Morena, Nestora Salgado.


Defendida con ardor y perseverancia por grupos "de la sociedad civil" (como decía hace años el académico Rafael Segovia: "No sé por qué los grupos de presión cambian de nombre"), la "comandanta" de la policía comunitaria del pueblo de Olinalá, Guerrero, fue a la cárcel por acusaciones reiteradas de abusos tales como secuestro, homicidio, extorsión, trabajo forzado y malos tratos, escudada siempre en ese confuso cargo policial.


Salió libre por presiones de la embajada de Estados Unidos, ya que tiene la doble nacionalidad mexicana-estadounidense. Echó mano de una evidente triquiñuela: ante el Ministerio Público, no dio a conocer su ciudadanía "doble ancho", sino que lo hizo ante el juez y alegó que "se me negó el derecho a la asistencia consular que establecen los convenios bilaterales". El juez dio por bueno el alegado (o las presiones de la embajada) y la dejó libre.


Empero, tres juicios por secuestro agravado, extorsión, homicidio e intento de homicidio, quedaron "congelados". Ante la denuncia de Meade, los múltiples defensores de Nestora pusieron el típico "grito en el cielo", de que el asunto de la robusta "comandanta" estaba zanjado judicialmente y "declarada inocente". Falso de toda falsedad.


Quedó libre porque se dio por buena la ausencia de asistencia consular y en paralelo, las autoridades de Guerrero, de pronto se dieron cuenta que tenían chamba pendiente para reactivar los juicios contra la señora candidata. En el INE se aclaró que Nestora "tiene firme su candidatura" ya que en el instituto, al solicitar la nominación se revisan "los requisitos positivos" (edad, residencia, etc.) y que los negativos (antecedentes penales, nacionalidad extranjera) se revisan por medio de una denuncia. Que si en los comicios resulta triunfadora y hay una denuncia, se revisará y se podría concluir que no tiene derecho a la candidatura.


Esto enfureció al candidato López Obrador y en plan de "jurista" regañó al consejero del INE que hizo la anterior aclaración, al que "negó todo derecho" (¿?) a opinar sobre el tema. (¿Pues quiénes tendrían derecho? ¿los dirigentes de Morena?)


LOS DERECHOS DE LARREA Y BAILLERES


Jorge Larrea llamó la atención al enviar una carta a los 50 mil empleados de "Grupo México", donde les advierte que tienen derecho de votar como mejor les parezca, pero sugiere que el populismo en el próximo gobierno sería un elemento muy negativo para las empresas mexicanas y para el empleo.


Larrea no es un personaje ciertamente agradable -claro que no trabaja de simpático- pero es, o debe ser, indudable que tiene todo el derecho de enviar un mensaje a sus ejecutivos y empleados. Pero López Obrador se le fue encima con los epítetos manidos de "la mafia del poder", los negocios a la sombra del poder, los mineros muertos en Pasta de Conchos y todo eso.


Alberto Bailleres, otro conocido magnate, invitó a un grupo de empleados a "una reunión a puerta cerrada" (si fue así ¿cómo se conoció?) donde claramente les había "instruido" para votar por el "que tenga mayores posibilidades de derrotar a López Obrador".


En las "redes sociales" casi dominadas por pejistas, se le fueron encima. Lo más leve que dijeron es que "ni Larrea ni Bailleres tienen derecho a intervenir en las elecciones". Bueno, en rigor, no intervinieron, solo externaron una preocupación y una sugerencia.


Pero es una constante entre "la izquierda" sustentar tesis jurídicas tan curiosas como que debe haber derechos políticos diferenciados: los "indígenas" (¿Cómo Nestora?) tienen "derechos especiales" como tener su propia policía, sus propios códigos fundados en "usos y costumbres" y no dar cuentas a la ley ni a la Constitución. Y los usos y costumbres son prácticas salvajes, como vender al mejor postor a sus hijas preadolescentes (el mejor postor puede ser unos miles de pesos o en su defecto, uno o dos paquetes de cerveza). Pueden golpear brutalmente a su consorte, a sus hijos, violar inclusive a sus hijas? e hijos. Todo amparado en "usos y costumbres". Y en el caso de empresarios, principalmente si son magnates, pues no tienen derecho a opinar de política, ni a discutir esos asuntos con sus empleados. Curioso.


Y todo eso sucede en tanto que el ex presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, junto con María Amparo Casar, presentaron un libro donde desmenuzan el tema del "dinero negro" en las campañas políticas, fondos que llegan a todos los partidos que compiten en comicios, desde presidenciales pasando por gubernaturas y municipios. Miles de millones de pesos que no se tiene idea clara de donde salen y con qué criterios se distribuyen. Aunque sí se puede conjeturar.


PEJENOMICS, EL MUNDO DE FANTASÍA


En Pejenomics reprobado (un magnífico y breve ensayo en tres partes, en Milenio diario) Marco Provencio comienza su texto con la aclaración siguiente: "Hay asesores económicos en el equipo de López Obrador (¿Gerardo Esquivel?) que no desconocen las implicaciones de una de las definiciones centrales sobre la más artística de las ciencias y la más científica de las artes (la economía, claro): el uso de recursos para fines alternativos. Sin embargo en el Nirvana del Pejenomics (el folleto explicativo difundido por la campaña de AMLO) no existe escasez y por tanto, con buena voluntad, los recursos alcanzarán para todo: programas sociales, inversión pública, subsidios al campo para alcanzar el espejismo de la "autosuficiencia alimentaria". Extienda usted la mano, que habrá abundancia. Y no sólo eso".


Provencio añade: "No sólo habrá recursos públicos suficientes: mejor aún, no habrá necesidad de aumentar los impuestos para ello. Es más, aunque sea la zona más rica del país, el norte verá disminuido el IVA (No Oaxaca, no Chiapas) y el 20 por ciento de los mexicanos de mayores recursos veremos caer el precio de la gasolina al disminuir la carga fiscal. No importa que la devaluación del peso compense el aumento del IVA en la frontera, no importa que haya múltiples razones para encarecer el consumo de gasolina. Si lo que importa es ganar votos, al costo que sea, y ya que prometer no empobrece, aunque cumplir sea lo que aniquile, presentar un programa de más gasto, igual o menos impuestos, mismo monto de deuda pública y ¡listo! Un Nirvana económico y como diría un clásico "¡Nombre, unos genios!"


Y se puede citar, ahora sí, Ad Nauseam, a Gabriel Zaid, cuando comentó que en su tiempo, se consideró a Echeverría "un criptocomunista, criptofascista o cripto algo", que "tenía una carta oculta", pero cuando finalmente se enteraron que no tuvo nunca una carta oculta y que "lo que parecían locuras ¡eran locuras!" y que así se llega a la fábula de las ranas pidiendo rey. Así, pues.


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