Elecciones en el estado de México

¿Acuerdo en lo oscurito entre PRI y PAN?

Revista 4Q / 18 de Abril 2017 / Por José Luis García Cabrera

En la política a la mexicana, los acuerdos en lo oscurito y el amasiato político existen, son reales. Lo mismo que las concesiones, los perdones y las omisiones en la aplicación de la Ley a los pillos incrustados en los partidos políticos. No se les toca ni con el pétalo de una investigación. Por eso la ciudadanía ya está harta de los partidos y sus políticos mentirosos.

Seguramente por esto último, el interés por la política en el estado de México, es bastante escaso en la ciudadanía. A pesar de que el Instituto Electoral de la entidad, el IEEM, el pasado 6 de marzo incrementó el tope de gastos para la campaña electoral estatal -el más alto de todo el país y el más elevado en la historia del estado de México-: 285 millones 566 mil pesos para los partidos políticos, coaliciones y candidatos independientes.

Hasta antes del 6 de marzo, el IEMM tenía programado gastar 2 mil 228 millones -95 más de los que le fueron autorizados por el Congreso local- en la organización de los comicios en los que se elegirá nuevo gobernador el próximo 4 de junio. Hoy esa cifra volvió a incrementarse.

Por todos los rumbos de la entidad mexiquense se oye decir demasiado que la única diferencia entre los diez partidos que participan en dichos comicios, es que unos van a la misa de cinco para que no lo vean y los otros a la misa de las siete, para que los crean creyentes. ¡Esa es la única diferencia!

Un acuerdo en lo oscurito

El viernes 20 de enero (día en el que Donald Trump juró como Presidente de los Estados Unidos) cerca de las 10.30 de la noche, hasta la residencia oficial de Los Pinos llegaron en una camioneta Ricardo Anaya Cortés y Santiago Creel Miranda. El dirigente nacional del PAN y su asesor pasaron directamente al despacho del presidente Enrique Peña Nieto, quien los recibió a petición "urgente" de Anaya.

El encuentro fue largo.

"Al salir de la casa presidencial pasaba la media noche, los panistas llevaban bajo el brazo dos acuerdos y un pacto rumbo al 2018: Josefina Vázquez Mota sería candidata al estado de México y el PRI reconocería su eventual triunfo; y para la elección presidencial, Peña y su partido ofrecían apoyo al PAN para ayudarlo a ganar la presidencia y evitar así un posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

"Se sellaba así 'el pacto de Los Pinos' en el que -como en 2006 y 2012- panistas y priístas identificaban como su enemigo común a López Obrador y se comprometían a unir fuerzas, en una alianza de facto, contra el tabasqueño. Esta vez, según un par de gobernadores panistas que confirman la versión escuchada directamente de Ricardo Anaya, habría sido Peña Nieto quien pidió unir fuerzas en 2018 para impedir lo que en este momento registran todas las encuestas: que el presidente y virtual candidato presidencial de Morena se alzaría con el triunfo en una elección presidencial ante la distancia cada vez mayor que saca al resto de los aspirantes".

El pasado 5 de marzo (cinco semanas más delante de esta información que publicó Salvador García Soto en su columna "Serpientes y Escaleras" en El Universal, Josefina Vázquez Mota rindió protesta como candidata del Partido Acción Nacional a la gubernatura del estado de México, acompañada de Ricardo Anaya, Santiago Creel Miranda, Felipe Calderón y Margarita Zavala, entre otros panistas.

Vázquez Mota fue designada por unanimidad como la candidata al gobierno mexiquense, luego de que el 24 de febrero la Comisión Permanente del PAN validó que es la opción más competitiva para encabezar el cambio en el estado de México.

"Escuchen bien, hoy comienza la cuenta regresiva del PRI", dijo la panista al rendir protesta. En su cuenta de Twitter, la ex candidata presidencial en 2012 escribió: "Yo no vengo a improvisar con nuestro futuro, ¡vengo a poner orden! Mi compromiso es y será proteger a los mexiquenses".

El 24 de febrero, la Comisión Permanente Nacional del PAN fue informada de los avances para elegir candidato o candidata a gobernador del estado de México. Se precisó que desde semanas atrás la empresa "Varela y Asociados", realizó entrevistas en toda la entidad cuyos resultados, en cuanto a intención de voto, arrojaron que Vázquez Mota alcanzó el 27 por ciento; el candidato priísta, Alfredo del Mazo, 13 por ciento; Delfina Gómez, de Morena, 12 por ciento; y el perredista Juan Zepeda, 10 por ciento.

Fue por ello, según los panistas, que por unanimidad se designó a Vázquez Mota como la aspirante más competitiva para ganar la elección de gobernador en la entidad mexiquense, que tiene la oportunidad histórica de lograr un cambio después de los casi 90 años de gobiernos priístas.

Otro acuerdo "en lo oscurito"

La información publicada por García Soto en El Universal, sólo demuestra que en la política a la mexicana, los acuerdos en lo "oscurito" y el amasiato político, existen, son reales. Lo mismo que las concesiones, los perdones y las omisiones en la aplicación de la Ley.

En 2011, el gobierno panista encabezado por Felipe Calderón desde la Secretaría de Gobernación armó un subrepticio pacto entre el PAN y el PRI, para que el partido tricolor no hiciera alianzas con el PRD hasta el término de la contienda electoral de aquel año en el estado de México; acuerdo "secreto" que el PAN luego alegó no se cumplió.

En realidad no había necesidad de dicho pacto, puesto que en aquel tiempo el PRI arrasaba en el estado de México: Eruviel Ávila Villegas, cobijado por el PRI-PVEM y Panal ganó ampliamente en 2011.? El panista Luis Felipe Bravo Mena, logró apenas un 12 por ciento de la votación y Alejandro Encinas (PRD, PT y Convergencia), sólo un 20 por ciento.

Sin embargo -meses después-, al ser exhibido como el autor intelectual del acuerdo "en lo oscurito", Fernando Gómez Mont se vio obligado a renunciar como secretario de Gobernación. Aquellas elecciones, además, también revelaron que el PRD y su candidato, Alejandro Encinas, nada tenían que hacer en la entidad. Por lo tanto, dicho acuerdo nunca había sido necesario.

Josefina, nueva oportunidad

En el imaginario colectivo, la victoria de Vázquez Mota en las elecciones del estado de México para elegir nuevo gobernador, podría representar el reposicionamiento de la competencia presidencial de 2018 entre dos partidos: el PRI que quiere mantenerse otro sexenio en Los Pinos y el PAN que quiere regresar.

Su nominación dividirá la tendencia de los votos entre el PAN y el PRI. Por tanto, el voto útil decidirá la victoria.

El voto de Morena y el PRD, hoy disputándose el tercer lugar (aunque algunas encuestas -en las que pocos ciudadanos creen a pie juntillas- colocan a Morena muy por encima del PAN y el PRI, y no se diga del PRD, que va a la baja), podría ser simbólico en un escenario de bipartidismo. Ante este último panorama, muchos votos de Morena y el PRD se desplazarán hacia las dos candidaturas dominantes: la panista Vázquez Mota y el priísta Alfredo del Mazo Maza.

En este imaginario colectivo, con Vázquez Mota como triunfadora, el PAN tendrá una nueva oportunidad para regresar a la Presidencia de la República, ya que el estado de México es la entidad que maneja más recursos económicos y tiene casi 11 millones de votantes, muy por encima de los cercanos 9 millones del Distrito Federal.

La victoria de la candidata panista, radicaría en la posibilidad de que presente como propuesta de campaña la construcción de una nueva estructura social y política de gobierno. Significaría también un triunfo político del ex presidente Felipe Calderón, cuyo grupo tuvo la oportunidad de imponer a otro candidato pero dejó que los panistas decidieran.

Su condición de mujer le dará a Vázquez Mota una ventaja social: la larga crisis económica ha provocado efectos en el papel de la mujer en el hogar y la economía, al convertirla en jefa de familia y decisiva en la economía. Como señora de la casa conoce de las penurias para mantener a la familia, mientras los hombres son ajenos a la realidad de la crisis.

Focos rojos en Los Pinos y el PRI

Una reciente encuesta de El Universal, revela que Morena ya rebasó en las preferencias electorales tanto en el DF como en el estado de México, lo que encendió focos rojos en Los Pinos y el PRI. El sondeo, coloca al PRD en cuarto lugar, por abajo del PRI, Morena y el PAN.

Según estos datos, Morena creció casi seis puntos porcentuales en la preferencia electoral de los habitantes de la Ciudad de México al pasar de 14.8 (octubre 2016) a 20.1 por ciento (febrero 2017). En el estado de México, encuestas internas del PRI señalan a Morena y a su candidata Delfina Gómez en segundo lugar de intención del voto, debajo o muy cerca del aspirante priista Alfredo del Mazo Maza.

La candidatura de Josefina Vázquez Mota, aparece en tercer lugar con posibilidades de ascender si libra la demanda que ha interpuesto en su contra Morena por recibir más de 900 millones de pesos del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, y el escándalo por supuesto lavado de dinero en el que se señala a familia.

Otra encuesta de El Financiero, le da al priista Del Mazo el 28 por ciento de las preferencias electorales, seguido por Vázquez Mota, con 26 por ciento, y 22 por ciento de la candidata de Morena, Delfina Gómez. El portal informativo SDP Noticias coloca a Del Mazo con 31.1 por ciento de intención del voto, seguido con 26.5 por ciento de Delfina Gómez y 21.1 por ciento de Vázquez Mota.

Juan Zepeda, candidato del PRD, ni siquiera aparece en dicho sondeo. La "fuga" de perredistas hacia Morena se ha acelerado y refleja el ascenso de la opción electoral de López Obrador, quien se ha consolidado como el candidato presidencial de la izquierda partidista para 2018.

Las carretadas de dinero

Los más de 2 mil 85 millones de pesos que los partidos políticos, coaliciones y candidatos independientes, según el IEEM, serán "para cubrir todo lo relacionado con la nómina de consejeros y trabajadores del Instituto" y el financiamiento público de los diez partidos "con representación en el estado" que en total ascenderá a la "friolera" de más de mil millones de pesos.

Hasta antes del 6 de marzo, el PRI, por ejemplo, recibiría 225 millones de pesos; el PAN, poco más de 131; el PRD, 114; Morena, 82; Movimiento Ciudadano, 53; Panal, 48; el PVEM y el PT, 47 millones cada uno. También los candidatos "independientes" alcanzaron su parte, pues el IEEM les había presupuestado un millón 800 mil pesos a cada uno.

Estas millonarias cantidades no se habían visto ni cuando el PRI perdió el poder (en 2000, después de siete décadas de una hegemonía cavernaria de presidentes mezquinos, mediocres, ineficientes, incapaces, timoratos y/o corruptos, salvo poquísimas excepciones), ni cuando el PAN ocupó Los Pinos durante doce años (2000-2012) ninguna diferencia se sintió en el país, a pesar de que los dos mandatarios emanados de ese partido (Fox y Calderón) prometieron abrir el país a los nuevos vientos del mundo.

En este contexto -aparentemente- todo está listo para que el primer domingo del mes de junio la ciudadanía mexiquense elija a uno de los candidatos de los distintos partidos políticos -o un "independiente"- interesados en la renovación del gobierno del estado de México.
Pero al margen del escaso interés de los mexiquenses por la política en su entidad, lo realmente interesante de esta elección para elegir a quien deba suplir en el trono de Toluca al actual gobernador, es que en esta etapa de las elecciones (en el mes de abril) y a dos meses de la contienda ningún partido ni su candidato, las tiene todas consigo.

Por lo mismo, se puede augurar que de aquí al mes de junio pueden pasar muchas cosas sorprendentes e inesperadas, incluso para los no pocos observadores políticos que siguen de cerca esta contienda sexenal. Porque los resultados de esta elección determinarán o tendrán influencia -en buena medida-, en la contienda y el triunfo presidencial de 2018.

¿Por qué?: porque el estado de México es la entidad que maneja más recursos económicos y, electoralmente, es la región más importante del país: tiene casi 11 millones de votantes, muy por encima de los cercanos 9 millones del Distrito Federal. Además, su presupuesto es el más cuantioso de la Federación: tan sólo este año supera los 260 mil millones de pesos. Ni siquiera el de la Ciudad de México lo iguala: en 2016 fue de poco más de 181 mil millones de pesos.

Dicho de otro modo, la elección del estado de México -la más cara de su historia política reciente- no será una contienda más sino, podría decirse, la madre de las batallas políticas antes de la guerra por la Presidencia de la República, en 2018, ante el regocijo, real preocupación o el "se los advertí" de los muchos interesados que no pudieron colocar a sus candidatos, a pesar de éstos que no tenían ninguna posibilidad real de triunfo.