Francisco I. Madero: Una calle de colección

Revista 4Q / 24 de Febrero 2017 / Por Ciro Morales

Ciudad de México, Quizá alguna vez has caminado por la calle de Francisco I. Madero en el centro de la ciudad de México, hoy convertido en andador y por el cual podemos encontrar desde estatuas vivientes que se mueven al obsequiarles una moneda por su arte callejero, los clásicos organilleros, vendedores ambulantes, bandas de música underground con sus letras contestatarias, jazzistas o cualquier botarga con la que algunos infantes intentan retratarse, además de los restaurantes, cafés y bares en los que por las noches se puede disfrutar de un buen trago y escuchar los ritmos con los que puedes expulsar el estrés.

Esta calle es una de las más antiguas y fue trazada por el español Alonso García Bravo poco tiempo después de la conquista y que durante muchos años fue la entrada principal a la Plaza Mayor, pero su historia no queda ahí a continuación te mencionaremos que ha sucedido y quienes han pasado por la calle de Francisco I Madero.
Primero empezaremos por decirte desde cuándo es que tiene este nombre, la mañana del 8 de diciembre de 1913, Doroteo Arango Arámbula conocido como Francisco Villa subió una escalera y clavó una placa en el mármol blanco en la esquina de Plateros y San José el Real, hoy Isabel La Católica, convirtiéndose así en la primera calle que no fue bautizada por decreto de una autoridad.

Ya pasando por este episodio nos iremos a la historia comenzaremos por los desfiles triunfales, el 27 de septiembre de 1821, El Ejército Trigarante, que consumó la Guerra de Independencia con sus más de 17 mis soldados encabezados por Agustín de Iturbide ingresaron a la Plaza Mayor por la actual Madero, cerro el desfile Vicente Guerrero que venía en la retaguardia del contingente.

El 15 de julio de 1867 el Benemérito de la Américas, Benito Juárez y su ejército realizó una entrada triunfal, tras la guerra contra el fugaz imperio de Maximiliano.
El 9 de febrero de 1913. Madero salió del Castillo de Chapultepec para dirigirse al Palacio Nacional, mientras se gestaba el golpe de Estado conocido como la Decena Trágica; ingresó por la calle de Plateros (hoy Fco. I Madero), aclamado por una multitud. Moriría días después, asesinado.
15 de agosto de 1914. Tras derrocar a Victoriano Huerta, el General Álvaro Obregón al frente del Ejército del Noreste entró a la Ciudad de México, desfilando desde la Columna de la Independencia entrando al Zócalo por la calle de Plateros. Cinco días más tarde, el Barón de Cuatro Ciénegas, Venustiano Carranza designado como Primer Jefe Constitucionalista entra al centro capitalino utilizando la misma ruta de Alvaro Obregón.

Para el 6 de diciembre de ese mismo año Emiliano Zapata con su ejército del Sur y Francisco Villa con la División del Norte, entran a la ciudad después de rebelarse contra Obregón y Carranza ingresando por la calle de Plateros, dos días más tarde, el Centauro de Norte, en la esquina de Plateros e Isabel la Católica subió a una escalera y coloco sobre la calle de Plateros una placa con el nombre de Francisco I. Madero y debajo de éste un letrero que decía ?quien retire esta placa será fusilado inmediatamente?.

Inmuebles históricos

Quizá hayas escuchado hablar del Bar La Opera donde según la historia se encuentra incrustada en el techo una bala disparada por el Centauro del Norte, Francisco Villa, es verdad que este lugar se encuentra en la esquina de Motolinía y Cinco de Mayo, pero no siempre estuvo ahí, pues este mítico lugar inició como casa de té y cafetería en la esquina de San Juan de Letrán y San Francisco, donde hoy se localiza la Torre Latinoamericana que con sus 44 pisos y su antena alcanza los 204 metros de altura y por mucho tiempo fue el rascacielos más alto de latinoamérica , cabe destacar que fue la primera edificación cuya fachada fue hecha a base de vidrio y aluminio que ha sido una referencia mundial para la ingeniería antisismica ya que cuenta con un sistema que mediante la inyección de agua equilibra los movimientos tectónicos.

Casa de los Azulejos o Palacio de los Condes de Orizaba localizada en la esquina del Callejón de la Condesa y la de Plateros comenzó a edificarse en 1793, su fachada fue recubierta con azulejos de talavera, para el siglo XIX, la propiedad tuvo varios dueños, en 1881 se estableció uno de los centros de reunión más exclusivos de la burguesía porfiriana, el elegante Hockey Club. El 9 de febrero, La Casa de los Azulejos es declarada monumento nacional.

Palacio de Iturbide (Museo Cultural Banamex)

El edificio localizado en Madero No. 17, es considerado como uno de los ejemplares más sobresalientes del estilo barroco de la arquitectura virreinal del siglo XVIII. Fue construido a base de cantera y tezontle, fue la única construcción particular de cuatro pisos en la Nueva España del siglo XVIII. En 1931 fue declarado Monumento Nacional; en 1964 la adquirió y restauró el Banco Nacional de México y desde 1971 es sede de Fomento Cultural Banamex.

Aún nos falta mucho por recorrer en la calle de Francisco I. Madero, pero, que mejor que tu te maravilles de estos lugares que a continuación te recomendamos; el Café la Concordía, Café del Cazador localizado dentro del Hotel Majestic, la Casa Profesa de la Compañía de Jesús; el edificio la Mexicana en la esquina de Madero e Isabel la Católica y en esa misma esquina el museo del Estanquillo que contiene la inmensa colección que dono Carlos Monsiváis, así que ya sabes sólo basta que mires hacia arriba cuando camines por la calle de Madero para encontrar una maravillosa arquitectura con gran historia.